- La Superintendencia de Bancos aprobará la próxima semana nuevos modelos de contratos para usuarios de tarjetas de crédito
- Entrarán en vigencia próximo mes
Mario José Moncada yLudwin Loásiga
La Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SIB) aprobará la próxima semana los nuevos contratos que regirán para el negocio de las tarjetas de crédito y que deberán ser renovados a partir de junio próximo, en cumplimiento a la Ley de Promoción y Ordenamiento de las Tarjetas de Crédito, en vigencia desde enero pasado.
En declaraciones a LA PRENSA, el titular de la SIB, Víctor Manuel Urcuyo, dijo que actualmente los asesores legales de institución analizan la propuesta de los nuevos contratos que les remitieron las empresas emisoras del llamado “dinero plástico”, para darles “el visto bueno” a más tardar antes del 15 de mayo.
Urcuyo aclaró que los contratos actuales, según la ley, tendrán una vigencia de seis meses a partir de la entrada en vigencia de la legislación.
Por lo tanto, a partir de junio los más de 200 mil tarjeta-habientes que se estima existen en todo el país, deberán progresivamente renovar sus contratos, si así lo desean, según los nuevos modelos de contrato que aprobará la SIB.
ADIÓS A LA LETRA PEQUEÑA
Urcuyo explicó que los nuevos contratos deberán ajustarse a lo que dice la Ley de Promoción y Ordenamiento de las Tarjetas de Crédito, así como a la normativa aprobada por el Consejo Directivo de la SIB y publicada en marzo pasado en el diario oficial La Gaceta.
Según dicha normativa, el tamaño de la letra de los nuevos contratos en ningún caso podrá ser menor al tamaño y tipo de letra utilizados para las publicaciones en La Gaceta; y establece que las cláusulas que generen responsabilidad para el tarjeta-habiente y fiador solidario deberán estar redactadas mediante el empleo de caracteres destacados en negrillas o subrayados.
La normativa añade que en el área de servicio al cliente, los emisores deberán mantener publicados en pizarras o por cualquier otro medio, los modelos de contratos vigentes, a fin de que los tarjetahabientes que los requieran puedan informarse sobre el contenido de los mismos.
El diputado liberal Wilfredo Navarro, de la Comisión de Asuntos Económicos, Finanzas y Presupuesto del parlamento, aseguró que ha recibido más de 150 cartas en las cuales usuarios de tarjetas de crédito denuncian supuestos cobro de intereses sobre intereses por parte de las empresas emisoras de tarjetas, lo que quedó prohibido en la ley.
Navarro señaló a la SIB de “incapaz” al no controlar las acciones que realizan las compañías emisoras, y hasta amenazó con impulsar una reforma a la Ley de Promoción y Uso de Tarjetas de Crédito, para imponer un límite a los intereses.
Recordó que existen sanciones penales y pecuniarias para los ejecutivos de empresas emisoras de tarjetas de crédito que transgredan las leyes.
Entre tanto, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, llamó a los usuarios a hacer uso de los derechos y denunciar los casos, de existir, ante la SIB.
“Aquí (en la SIB) no hemos recibido ninguna queja especial en cuanto a la falta de cumplimiento de la ley, pero de existir este tipo de denuncias, rogamos a los usuarios presentarse a la SIB para exponer el caso”, respondió Urcuyo.
“Todo el mundo puede e interpone ante la SIB una serie de denuncias. Nosotros lo que hacemos es investigarlas y determinar si tienen razón o no”, añadió.
Urcuyo dijo las empresas emisoras “están obligadas a cumplir la ley”.
En la Ley de Promoción y Ordenamiento de las Tarjetas de Crédito, los diputados optaron por establecer que los intereses derivados por el uso de tarjetas de crédito deberán regirse por el artículo 46 de la Ley General de Bancos de 1999, el cual establece que en los contratos entre las instituciones financieras y sus clientes, éstos podrán pactar libremente las tasas de interés.
Pero dejaron claro que los intereses no podrán ser capitalizados, y que los intereses moratorios no podrán exceder el monto y cuantía de la deuda principal.
La cartera
Hasta febrero pasado, según el más reciente informe del Banco Central de Nicaragua (BCN), el negocio de las tarjetas de crédito manejaba el 14.8 por ciento de los 17,837.4 millones de córdobas que conformaban el crédito total del Sistema Financiero Nacional.