Deudas, es lo único que posee el Aserrío Municipal de Ocotal.

Aserrío, un muerto que nadie quiere enterrar

La quiebra de este patrimoniode la Alcaldía de Ocotal,es una vieja herencia Alina Lorío L.CORRESPONSAL / OCOTAL Deudas por más de un millón de córdobas con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), empresas proveedoras de combustible, energía eléctrica y salarios a los trabajadores, enfrenta el aserrío Jalil Zavala, empresa patrimonio de la Alcaldía de […]

  • La quiebra de este patrimoniode la Alcaldía de Ocotal,es una vieja herencia

Alina Lorío L.CORRESPONSAL / OCOTAL

Deudas por más de un millón de córdobas con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), empresas proveedoras de combustible, energía eléctrica y salarios a los trabajadores, enfrenta el aserrío Jalil Zavala, empresa patrimonio de la Alcaldía de Ocotal.

“Un cadáver insepulto, eso fue lo que recibimos y eso es lo que tenemos, un problema serio que este gobierno municipal tiene que resolver de una vez por todas”, dijo Marciano Berríos, alcalde de Ocotal, en la sesión ordinaria del Concejo Municipal, tras señalar que el abordaje del tema fue inevitable debido a las amenazas de embargo.

El aserrío Jalil Zavala fue fundado en 1983 y su quiebra empieza a profundizarse en la segunda mitad de la década de los noventa. El ex alcalde Edward Centeno, reveló en su momento, que había recibido la empresa con una deuda de 900 mil córdobas aproximadamente.

NADIE SE ATREVIÓ A ENTERRARLO

Centeno aceptó al final de su período que era uno de los pocos problemas que heredaba a su sucesor Berríos, debido a que se trataba de un muerto que sus antecesores trataban de revivirlo y nadie se atrevió a enterrar.

La administración actual del Gobierno municipal se encontró con el reclamo de unos 17 trabajadores del aserrío por su aguinaldo y el pago por planilla del primer mes del año 2005; luego el INSS comunicó que en noviembre del 2004 había notificado de un embargo por una deuda acumulada de la Alcaldía que superaba los 400 mil córdobas.

NEGOCIACIONES

En un proceso reciente de negociaciones entre el INSS y la Alcaldía, la deuda quedó en 351 mil córdobas, pero para proceder a la firma de un convenio que contempla cuotas para su cancelación en 60 meses de plazo, la municipalidad debió haber pagado el 10 por ciento sobre el total en concepto de prima.

Paralelamente la Alcaldía de Ocotal solicitó a la Inspectoría departamental del Trabajo el cierre de operaciones por un período de seis meses y procedió a realizar un peritaje técnico contable y un inventario de sus bienes “para tener una apreciación interna sobre el punto de equilibrio de la empresa, porque son cosas que ni siquiera existían”, indicó el alcalde Berríos.

Para el edil, “lo que se presenta a simple tanteo” es que el aserrío no tiene posibilidades de recuperación, por las perspectivas un tanto obscuras del tema ambiental y forestal en el departamento de Nueva Segovia y por su iliquidez e incluso sin posibilidades de poder pagar las deudas con sus activos.

PROPUESTAS

El alcalde de Ocotal, Marciano Berríos propuso al Concejo Municipal “vender, alquilar o permitir el embargo” del aserrío patrimonio de la municipalidad, debido a la iliquidez en la que se encuentra.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí