La celulitis es un problema muy generalizado y la cantidad de mujeres padeciéndolo es muy grande, sin embargo, hay muchos tratamientos encaminados a mejorarla o hacerla desaparecer.
La industria ha creado muchas máquinas y métodos para tratar este problema específico y muchos de ellos se ofertan en centros de estética.
La ventaja de los métodos con máquinas o tratamientos mecánicos es que necesitan menos tiempo para ver resultados.
Uno de los tratamientos mecánicos para celulitis es la carboxiterapia. Hilda Reyes, cosmiatra de Body Center, explica que se trata de una técnica que brinda oxígeno al tejido y logra un efecto de liposucción.
Se realiza introduciendo dióxido de carbono en los lugares con problemas y, como resultado de un proceso químico, se produce el oxígeno necesario, agrega.
El tratamiento de carboxiterapia se combina con masajes para remover el tejido graso, haciendo movimientos ascendentes, de drenaje.
También existe un tratamiento con ultrasonido para disminuir el tamaño de la célula grasa. Esto se realiza en combinación con tratamientos de vacum que remueven la grasa y drena. “Se usa en regiones del cuerpo donde hay grasa localizada, como el contorno de pistolas y el área inferior de los glúteos”, dice.
Ligia Vílchez, consultora estética de Weight Control Clinic, añade el tratamiento de masaje a base de una máquina especial que desbarata la grasa localizada. Esta máquina tiene cinco velocidades diferentes y también aplica cierto grado de calor en la parte tratada.
Vílchez lo recomienda tres veces por semana durante tres meses y acompañarlo de vendas frías, para extraer la grasa removida.
Otro método mecánico es el masaje con termo slim, el cual remueve la grasa de las áreas del cuerpo donde se aplica el tratamiento, indica.
No obstante cuál fuera el método utilizado, la falta de eficacia o el regreso del problema, parece radicar en la falta de cambio de actitud de las personas.
Todos los especialistas en el tema coinciden en que cualquier tipo de tratamiento se debe acompañar de cambios en los hábitos alimenticios y la introducción de una rutina de ejercicios en la vida diaria.