- Hoy se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). En Nicaragua y en el mundo es un momento para reflexionar sobre las continuas amenazas contra la libertad de prensa
Eduardo Marenco Tercero
En Nicaragua la libertad de prensa ha sufrido amenaza tras amenaza. Y aún más, el año pasado por ejemplo, fue un año funesto: dos comunicadores fueron asesinados.
El primero de ellos, Carlos Guadamuz (q.e.p.d.), fue asesinado el 10 de febrero por William Hurtado, militante sandinista condenado por la justicia. Hurtado adujo motivos políticos para asesinar a Guadamuz, comentarista de televisión y ex candidato a Alcalde por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Hurtado dijo que como él, había muchos sandinistas dispuestos a matar a Guadamuz debido a sus “dardos al centro”, tal como llamaba a sus editoriales, los que usualmente iban dirigidos contra Daniel Ortega, dirigente de ese partido político.
Luego, el 9 de noviembre del año pasado, la periodista María José Bravo (q.e.p.d.), corresponsal de LA PRENSA y el diario Hoy, fue asesinada por Eugenio Hernández, ex Alcalde liberal del municipio de El Ayote, Chontales y ex candidato a diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
CASTIGO TRIBUTARIO
También han habido castigos económicos contra la libertad de prensa. Ambos partidos políticos, PLC y FSLN, se han unido ahora y aprobaron la “Ley Arce”, considerada por los propietarios de medios de comunicación y por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) como una amenaza a la libertad de prensa.
La Ley, una reforma al artículo 68 de la Constitución que se tradujo en una reforma a la Ley de Equidad Fiscal, reduce significativamente las exoneraciones tributarias a los medios de comunicación.
Conforme a la legislación, los medios “pequeños” tendrán derecho a una exoneración fiscal equivalente al cinco por ciento de sus ingresos brutos anuales. Mientras, los medios “grandes” sólo tendrán derecho a una exoneración tributaria del 2.5 por ciento de sus ingresos brutos anuales. El principal impulsor de esta ley es Bayardo Arce Castaño, influyente diputado sandinista, quien fue vinculado públicamente a irregularidades acaecidas en el Interbank, institución bancaria que se fue a la quiebra a inicios de la década.
EL ATAQUE DE TIRSO
Uno de los momentos más dramáticos en contra de la libertad de prensa y de la integridad de las personas se vivió el 22 de octubre del 2002, cuando el ex comandante de la Contra, Tirso Moreno, ingresó armado y tomó por asalto las instalaciones del Diario LA PRENSA, amenazando a varios trabajadores y realizando disparos.
Moreno fue absuelto de los cargos de exposición de personas al peligro y otros ilícitos por los que fue denunciado. Pero el terrible incidente, que derivó en horas de angustia para varias personas que fueron cooptadas por Moreno, y amenazas con arma de fuego, fue un desgraciado antecedente en contra de los reporteros y trabajadores de LA PRENSA.
Moreno ingresó al Diario, ebrio de furia por la muerte de Arnoldo José, hijo del ex presidente Arnoldo Alemán, quien falleció aquella tarde en un fatal accidente en la hacienda El Chile, donde ahora el ex mandatario cumple una condena de veinte años por fraude al Estado y lavado de dinero.
Moreno pensó que el hijo de Alemán había muerto víctima de un atentado y por insólito que parezca consideró que debía cobrar venganza en LA PRENSA.
PROFESIÓN PELIGRO
“Nunca fue tan peligroso informar como ahora”. Ésa es la conclusión del informe anual de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), dado a conocer ayer en París.
Cincuenta y tres periodistas murieron por ejercer su profesión el año pasado en el mundo, 19 de ellos en Irak, según el informe hecho público con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Desde el inicio del conflicto iraquí en 2003, 51 periodistas y colaboradores de los medios han perdido la vida trabajando en ese país, a lo que hay que sumar una decena de secuestrados, más de 70 detenidos y varios atentados contra medios de comunicación, lo que le convierte en “el país más peligroso del mundo para los periodistas”.
Es una de las conclusiones del informe anual que señala que “nunca fue tan peligroso informar como ahora” y que “la libertad de prensa está muy lejos de estar garantizada en todo el mundo”.
En América Latina se produjo un “aumento exponencial” de la violencia contra periodistas, con 14 reporteros y colaboradores asesinados, tres en México, dos en Brasil, Perú, Colombia y Nicaragua, y uno en Haití, República Dominicana y Ecuador. RSF dice que Cuba es “uno de los pocos países del mundo donde la información sigue siendo monopolio del Estado” y donde 22 reporteros permanecen encarcelados. EFE
DE LA “LEY ALEMÁN” A LA “LEY ARCE”
El 2000 fue el año de los premios y castigos a los medios de comunicación con la publicidad estatal.
El intento de aprobar una ley de salario mínimo para periodistas, el uso de reparos fiscales, la concesión o supresión de publicidad estatal y una campaña de desprestigio en contra de LA PRENSA y otros medios de comunicación, son algunos hechos que amenazaron la libertad de prensa en Nicaragua, según el informe del Capítulo Nicaragua, que presentó el ingeniero Jaime Chamorro, director de LA PRENSA, ante la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
“El uso de métodos fiscales y la concesión o supresión de publicidad estatal como una política de premio o castigo para los medios de comunicación”, constituyeron “la política dominante” del Gobierno que presidía Arnoldo Alemán en su relación con los medios locales, indicó Chamorro en su Informe.
En el 2001, en pleno año electoral, a Alemán se le ocurrió presentar su efímero intento de “Ley Alemán” que no contó con el apoyo de ningún sector, ni de la Iglesia, ni los empresarios y tampoco del FSLN, que ágilmente rechazó la propuesta por lo inoportuna que resultaba ser en plenas elecciones. La propuesta pretendía acabar “con los monopolios” en los medios.
La estafeta de agresión a los medios de comunicación, pareciera que Alemán se la hizo llegar a Bayardo Arce, quien fue el principal impulsor de la reducción de las exoneraciones a los medios de comunicación. Es otra sutil coincidencia del pacto: hay que silenciar a los medios de prensa.
FUENTE: ARCHIVO DE LA PRENSA