Luis Bolaños (izqda) descansa en en los hombros del nica.

“Me equivoqué, debía fajarme”

Pablo FletesENVIADO ESPECIAL NUEVA YORK.- El colombiano Luis Bolaños vino a Nueva York con la reputación de ser un peleador de fortaleza, capaz de aguantar cualquier bombardeo en la división supermosca. Por eso, muchos esperábamos que fuera un rival muy complicado para Luis Pérez, en la pelea semi estelar de la velada del sábado en […]

Pablo FletesENVIADO ESPECIAL

NUEVA YORK.- El colombiano Luis Bolaños vino a Nueva York con la reputación de ser un peleador de fortaleza, capaz de aguantar cualquier bombardeo en la división supermosca.

Por eso, muchos esperábamos que fuera un rival muy complicado para Luis Pérez, en la pelea semi estelar de la velada del sábado en el majestuoso Madison Square Garden.

Sin embargo, la supuesta fortaleza de Bolaños no apareció. Tres veces fue tumbado por Pérez, dos de ellas por un jab de derecha, la mano de menos fortaleza del campeón pinolero.

“La verdad es que la esquina equivocó la pelea. Me mandaron a correr, pero yo soy un pegador, así lo dice mi récord de 40-1, con 33 nocauts. Yo no corro, pero la esquina me mandó a correr, lo hice y la verdad que el resultado fue horrible”, comentó Bolaños, la medianoche del sábado, visiblemente afectado por su segunda derrota en peleas de título del mundo.

Bolaños era acompañado en ese momento por entrenador nicaragüense Reynaldo Rueda, quien vive en Miami, Florida.

Pero quien en realidad dirigió la pelea fue Al Bonani, uno de los entrenadores de Don King.

A Bonani, Bolaños le achaca el cambio de estrategia, que al parecer generó problemas en la misma esquina.

“Si yo me paraba a intercambiar golpes con Luis Pérez la cosa hubiera sido diferente… Estaba la posibilidad de tumbarlo, pero no me permitieron pelear de esa manera”, indicó.

Bolaños aseguró que no pudo plantear su ritmo de pelea y bajar a las 113 libras y tres cuartos en el pesaje oficial, también contribuyó en su bajo rendimiento.

Sobre las primeras dos caídas producto de jabs de Pérez, el colombiano aseguró que se debe a que fue conectado mientras trataba de desplazarse en el ring.

Aunque aceptó que la última caída del sexto asalto, fue mortal por el potente gancho al hígado que ahí acabó con sus aspiraciones.

“Luis pega muy duro, es muy fuerte, aunque debe mejorar. Al inicio sentí que hice una mejor pelea, pero la esquina me mandó a correr y eso no me permitió acercármele para atacarlo con facilidad, porque el muchacho coge muchos golpes a la cara”, reiteró el colombiano.

Al momento de la entrevista, Bolaños y Ruedas se encontraban en un restaurante cercano al hotel donde estaban hospedados.

En el rostro del peleador se notaban algunas señas de los golpes recibidos, especialmente inflamaciones en ambos ojos y una herida superficial bajo el ojo derecho.

Ciertamente, la amargura se notaba en cada una de sus palabras.

“Como Luis coge todo lo que uno le tira, yo quería fajarme con él desde el primer asalto, pero la esquina me mandó a correr y ahí se me fue la pelea”, finalizó Bolaños.

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