Jorge EbroEL NUEVO HERALD
La última línea de apoyo de los fanáticos de Nueva Jersey se aferra a un ejemplo tomado de préstamo del beisbol: los Medias Rojas de Boston.
Se consuelan con la creencia de que si los patirrojos se recuperaron de un déficit de 3-0 para ganar la Serie de Campeonato de la Liga Americana en las Grandes Ligas, los Nets pudieran lograr una hazaña similar en estos play-offs.
El ejemplo los anima, pero la historia los condena.
Ningún equipo en la historia de la NBA se ha recuperado de un hoyo de tres fracasos en fila y tras un esfuerzo que les drenó hasta la última gota de energía, Nueva Jersey pudiera estar al borde de completar una formalidad.
“Estamos 3-0, pero la serie no se ha acabado”, expresó el coach de los Nets, Lawrence Frank. “Tenemos que reagruparnos y hacer un mayor esfuerzo. Debemos encontrar una fórmula para ganar el domingo”.
La única fórmula posible es darle el balón más a menudo a Vince Carter.
Ningún equipo que tenga a Carter, a Jason Kidd y a Richard Jefferson en sus filas puede considerarse vencido, y menos cuando se encuentra entre la espada y la pared.
Los Nets esperan apelar mañana a su último sentido de supervivencia para no convertirse en el primer equipo en ser barrido por el Heat en una primera ronda de cuatro choques de play-offs.
“Tenemos la habilidad de anotar mucho y complementarnos uno al otro”, expresó Carter de su relación con Kidd. “Pero por alguna razón la victoria nos sigue eludiendo. El cuarto juego puede ser el comienzo de algo positivo para nosotros».
O, lo contrario, el fin del recorrido de Nueva Jersey en esta postemporada.
Mientras el esfuerzo de los Nets iba en lento descenso, el del Heat no paraba de subir y luego de una canasta de Carter que mandó el choque a un segundo tiempo extra, la defensa final de Nueva Jersey se desplomó.
“Hombre, este equipo es demasiado resistente”, indicó Alonzo Mourning. “Ellos salieron energizados por su afición, pero supimos detenerlos cuando hizo falta y ganarles en el momento justo”.
Es cierto que Miami es el equipo de Shaquille O’Neal y Dwyane Wade, pero si algo quedó demostrado el jueves es que la victoria le perteneció a todos los pupilos del coach Stan Van Gundy.
Mourning puso sobre el tabloncillo su energía del otro mundo, Keyon Dooling encabezó un repunte ofensivo en el segundo cuarto que detuvo el ataque de los Nets y Eddie Jones encestó varios triples importantes. Además, una de las actuaciones más sólidas del triunfo la proporcionó Udonis Haslem.