- Según informe del Ineter, las lluvias entrarán con fuerza en la tercera semana de mayo
- No se producirá el fenómeno de “El Niño” este año, según el mismo informe enviado ayer al Gobierno
Wilder Pérez R.
Si los pronósticos del invierno que se aproxima son correctos, los agricultores deberán alegrarse, pues la temporada lluviosa entrará en la tercera semana de mayo y se desarrollará con toda normalidad. Además, habrán chapuzones antes de su llegada.
Así podrían resumirse las perspectivas que tiene el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) a cerca del invierno del 2005, que entraría de lleno apenas días después del 15 de mayo, plasmadas en un estudio sobre el “primer subperíodo lluvioso” de este año y el cual le fue enviado ayer a los miembros del gabinete del Gobierno.
Por otra parte, indica que las probabilidades de que las lluvias se presenten entre normal y ligeramente arriba de lo normal en gran parte del país, son del 70 por ciento como mínimo. Aún así, al inicio el invierno no sería parejo al comienzo de la temporada.
Sobre las posibilidades de que se presente el fenómeno “El Niño”, el Ineter señala que de 12 modelos climáticos de los centros de pronósticos internacionales, siete predicen condiciones neutras en el Océano Pacífico en los tres primeros meses del invierno. Es decir, no habrá “Niño” este año.
MÁS HURACANES
Respecto a la temporada de huracanes se estima que será activa, ya que se espera la presencia de 13 tormentas nombradas, de las cuales siete se convertirían en huracanes.
En estos casos, el promedio es de 9.6 para las tormentas y 5.9 para los huracanes. Lo normal es que 2.3 huracanes sean intensos y destructivos, y para el 2005 se esperan tres de este tipo, especialmente entre los meses de agosto, septiembre y octubre.
Sobre esto, el Ineter advirtió que no se puede determinar categóricamente que estos fenómenos afectarán el territorio nacional. “Sin embargo, existe la posibilidad de que durante el primer subperíodo de la estación lluviosa del 2005 algunos de ellos pudieran modificar las expectativas”, añade el estudio.
Para hacer estos cálculos el Ineter se basó en los pronósticos del científico más respetado en el tema, William Gray, de la Universidad de Colorado, pero además comparó informaciones de Mark Saunders y Adam Lea, del College London.
ASÍ SERÍA
Al menos entre mayo y julio, en el Pacífico occidental se espera que caigan entre 572 y 886 milímetros de lluvia, cuando la norma histórica es de 635. Las probabilidades de que esto ocurra son de un 65 por ciento, con mayores acumulados en las costas de Chinandega, El Sauce y Achuapa.
En el Pacífico central podrían caer entre 454 y 620 milímetros, la norma es de 505 y las probabilidades de un 70 por ciento, con mayores lluvias en Masaya y Carazo. Mientras que en el Pacífico sur, prevén 467 a 750 milímetros, con una norma histórica de 520, y las probabilidades de que ocurra de un 55 por ciento, con más tendencia en Nandaime.
En la región Norte del país, las lluvias podrían alcanzar entre 319 y 493, frente a los 354 milímetros de la norma histórica, con probabilidades del 60 por ciento, las probabilidades sin máximas entre Totogalpa y Sébaco.
En la parte Central, los rangos son extensos, ya que se esperan entre 484 y 1088 milímetros. Las probabilidades son de un 70 por ciento y la norma histórica es de 642 milímetros. En la zona Atlántica, hay un 75 por ciento de que hayan lluvias entre los 1,034 y 1,526 milímetros, con una norma de 1,149.
UNA ADVERTENCIA
El Ineter advirtió que todos los pronósticos sobre el desarrollo normal del invierno en el 2005, podrán variar si se presenta un evento meteorológico extremo, es decir, una tormenta, un huracán o lluvias torrenciales. De acuerdo al mismo estudio, se prevé que tres huracanes de intensidad destructiva se desarrollen en agosto, septiembre u octubre.