- Embajador de Venezuela asegura que no es la autoridad para poner en marcha el Acuerdo de Caracas
Wilder Pérez
El alcalde de Managua, Dionisio Marenco, anunció ayer que viajará a Venezuela en parte para buscar combustible más barato, sin embargo, el embajador sudamericano Miguel Gómez dijo que éste no es la autoridad para activar el “Acuerdo de Caracas”.
Aunque Marenco insistió en que el Gobierno le solicitó que realizara esas gestiones, Gómez afirmó que el acuerdo, a través del cual Nicaragua puede obtener petróleo venezolano a precio preferencial, sólo puede ser firmado entre Enrique Bolaños y Hugo Chávez, presidente de Nicaragua y de Venezuela, respectivamente.
“La Alcaldía de Managua no es el organismo competente para hacer esto (el acuerdo). El Estado de Venezuela tiene relaciones no con la Alcaldía de Managua ni la Alcaldía de Matiguás, tiene relaciones directas con el Gobierno nicaragüense y con él tiene que tramitar todo lo relacionado a las cuestiones diplomáticas, comerciales y en general”, comentó el embajador.
BOLAÑOS TIENE QUE REACTIVAR ACUERDO
La razón de esto, según Gómez, es que en el año 2000 se firmó el acuerdo entre los dos gobiernos y Nicaragua no utilizó su derecho a renovación, de manera que para activarlo, las gestiones deben realizarse entre Chávez y Bolaños.
Por otro lado, el Embajador de Venezuela dijo que es imposible que otorguen combustible a precios favorables, pero recordó que el acuerdo prevé un financiamiento a 15 años a un interés del dos por ciento anual, y la posibilidad de que un 25 por ciento de las compras que haga Nicaragua, sea financiado con un mismo interés durante plazos largos concesionales.
DUDAN DE ACUERDOS
Tras un día de los acuerdos alcanzados entre Gobierno, Alcaldía y transportistas, los pobladores manifestaron su desconfianza.
Para Gloria Sánchez, los acuerdos no solucionan el problema, porque dentro de tres meses “van a estar los mismos tranques y la misma quemadera de llantas”. Para ella eso fue un “parche” que soluciona problemas a medias.
“ES UNA ESTAFA”
Humberto Montano Quiroz, plomero de 52 años, dice que el tiempo que duró la huelga él estuvo pagando los 2.50 sencillos porque consideró que era una “estafa” pagar los tres córdobas. “Mientras los buses estén en las mismas condiciones la gente va a rechazar las alzas en las tarifas”, justificó.
La desconfianza podría estar justificada. Algunos buseros continuaron violando la ley al cobrar ayer por la mañana 3.00 córdobas en vez de los 2.50.
El tesorero de la cooperativa Parrales Vallejos, atribuyó el hecho anterior a la “falta de comunicación”; no obstante, si la versión fuera cierta (del cobro ilegal), los buses ni siquiera habrían salido a trabajar.