Melba Sánchez
Las malignas acciones dirigidas por la plana mayor del sandinismo no tienen nombre ni calificativo. Es la dirigencia sandinista corrupta y antidemocrática, amparada bajo el lema de “defensores de los pobres”, la destructora de la estabilidad económica, política y social de Nicaragua. Son los pobres los que se debaten en la miseria, mientras los políticos se llenan los bolsillos a costa del hambre de toda una nación.
El revanchismo político y el accionar vandálico del sandinismo, que ha creado el caos en el país, ha llevado a la comunidad internacional a cerrarle las puerta a Nicaragua. Parece que no les importa el daño que durante más de dos décadas le han hecho al pueblo. Da rabia y tristeza ver que después de haber tenido un país con una fuerte economía calificada como la más importante en Centroamérica, ahora ocupe el segundo lugar en pobreza en América Latina después de Haití.
Éste es el momento oportuno para que el pueblo tome conciencia y vea nuevamente que el sandinismo sigue siendo igual que en el pasado y que tomen en cuenta eso a la hora de elegir el mejor candidato. Por eso hago un llamado a los estudiantes a que no se presten a acciones de vandalismos, pues son precisamente las personas con mayores conocimientos de progreso quienes podrían dirigir el país, pero con esas actitudes criminales están proyectando una imagen negativa fuera de Nicaragua.
Periodista nicaragüense radicada en Las Vegas.