AFP
MILÁN.- El equipo italiano AC Milán se encaminó hacia la final de la Liga de Campeones al imponerse 2-0 a los holandeses del PSV Eindhoven, en partido de ida de semifinales, ayer en el estadio milanés de San Siro.
La victoria ha dejado a los hombres de Carlo Ancelloti en una posición de fuerza para el partido de vuelta que se jugará la próxima semana en el templo del PSV, el estadio Philips, donde podrían culminar su llegada a una segunda final de la Liga de Campeones en las últimas tres temporadas.
Desde los primeros minutos de juego, el AC Milán supo negociar bien la cita en terreno propio contra un PSV Eindhoven convertido en la “revelación” de la Liga de Campeones, equipo que a pesar de disputar un campeonato de nivel medio como el holandés, no sufrió ninguna derrota en seis partidos y sólo encajó dos goles en la fase anterior de la competición.
Sin embargo los milaneses sufrieron ante los holandeses de Guus Hiddink, ganadores el pasado fin de semana de su decimoctavo título de campeones de Holanda y que, en San Siro, mostraron una sólida defensa y tuvieron una actuación que, quizás, hubiera merecido un resultado mejor que el logrado.
Los brasileños Dida y Heurelho Gomes, porteros milanés y holandés, respectivamente, se convirtieron en los grandes héroes del partido.
KAKÁ, CLAVE
El guardameta del PSV paró todas las oportunidades milanesas hasta el minuto 42, cuando entró en su portería el disparo del ucraniano Andrei Schevchenko, a quien el brasileño Kaká habilitó con un pase magistral sobre el eje del área para que batiera sin dificultades a Gomes, que salió a su encuentro.
Kaká también jugó un papel destacado en el segundo y definitivo para el AC Milán, conseguido por el danés Jon Dahl Tomasson (90), con el tiempo reglamentario cumplido.
Tras el descanso, el equipo de Hiddinck aceleró el ritmo de juego y los atacantes holandeses pusieron en gran dificultad a la defensa milanesa con rápidas incursiones.
Tomasson, quien había entrado por el argentino Hernán Crespo, envió desde cerca a las redes el rechazo del guardameta de un disparo de Kaká.
“Es un resultado excelente. El haber ganado 2-0 en el partido de ida debería llevarnos a la final. El PSV hizo un gran partido y ambos equipos tuvieron numerosas ocasiones de gol”, señaló el delantero nórdico tras el encuentro.