- Así pasó su primer día de exilio en Brasilia
Vivian SequeraAP
BRASILIA.- El ex Presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez transcurrió ayer su primer día de exilio en esta ciudad, recluido en las suites del hotel militar que le fueron asignadas por el Gobierno.
Gutiérrez no fue visto en ninguna de las áreas públicas del hotel. Cenó y desayunó junto a su esposa Ximena y su hija menor Viviana Estefanía en los dos apartamentos del hotel en los que está hospedado.
No es un huésped excepcional. Es un huésped normal. Sin nada extraordinario, dijo a la AP el coronel del ejército Sales Oliveira, gerente del Hotel de Tránsito de Oficiales, inaugurado en 1970 y con 23 habitaciones, ocho de ellas suites de 120 metros cuadrados cada una.
“Gutiérrez ocupa dos de esas suites con balcones y que dan a la parte posterior del hotel porque yo lo sugerí… porque da menos sol”, agregó el funcionario. El costo diario de una habitación oscila entre 70 a 110 reales (entre 26 a 42 dólares).
El hotel, al noreste de la ciudad, es una construcción sencilla de cemento y una estrecha entrada decorada con plata bajo custodia de dos soldados de la policía militar que impiden el acceso a periodistas y fotógrafos.
Pero fuera de los dos policías militares no se ve ninguna otra vigilancia en las áreas exteriores del hotel.
Gutiérrez tenía prevista una audiencia el martes en el Ministerio de Justicia. No se conocía aún si el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lo recibirá o si conversaría con él por teléfono.
La decisión de Lula de otorgar asilo a Gutiérrez enardeció los ánimos de grupos de manifestantes que hasta antes de la partida hacia Brasil hostigaban la sede de la Embajada brasileña en Quito.
Algunos detalles de las intensas jornadas vividas por el Presidente depuesto emergieron en las últimas horas en los principales diarios brasileños.
Folha de S. Paulo dice que desde su refugio en la Embajada de Brasil, en Quito, Gutiérrez realizó llamadas telefónicas con un celular en procura de revertir la situación que el miércoles había desembocado en su deposición por voto del Congreso.
Según el diario, Gutiérrez habría llamado a los presidentes Lula da Silva, de Brasil; Venezuela, Hugo Chávez; y de Perú, Alejandro Toledo, para solicitarles que mantuviesen el reconocimiento a su gobierno.
Brasil y Venezuela han manifestado dudas sobre la legalidad del procedimiento que llevó a la destitución de Gutiérrez.