Lidiando con un jefe que siente aversión por los conflictos

Anne Field Roman, Times, serif»> Lidiando con un jefe que siente aversión por los conflictos Anne Field Con frecuencia oímos de jefes abusadores que prosperan en el conflicto, pero ¿qué ocurre con otros jefes que evitan el conflicto a toda costa? Cuando un jefe no puede comunicar directamente los problemas, eso afecta el desempeño de […]

Anne Field

Roman, Times, serif»>
Lidiando con un jefe que siente aversión por los conflictos


Anne Field




Con frecuencia oímos de jefes abusadores que prosperan en el conflicto, pero ¿qué ocurre con otros jefes que evitan el conflicto a toda costa? Cuando un jefe no puede comunicar directamente los problemas, eso afecta el desempeño de los empleados.

Y los problemas se extienden más allá de una unidad en particular.

Las posibilidades son de que un gerente que odia los conflictos no funcionará bien con colegas o superiores. Tal vez no quiera juzgar ideas que necesitan ser cuestionadas. Cuando se trate de lidiar con jefes que odian los conflictos, esta estrategia puede ayudar:

1. HÁGALO SENTIRSE SEGURO

Su labor es asegurarle que usted lo respalda. Andrea Huff, vicepresidenta ejecutiva de Leadership Consulting, con sede en San Francisco, trabajó en cierta ocasión con un jefe que se ponía a la defensiva apenas alguien le planteaba alguna discrepancia.

En una reunión con su jefe, Huff planteó con cuidado el tema, mostrando qué táctica podría obtener mejores resultados en los negocios.

Huff sugirió que establecieran normas de discusión para asegurar que cada persona estuviese en condiciones de presentar sus ideas.

Cuando alguien hablaba, los demás debían escuchar, sin interrumpir.

Si una persona quebraba las reglas, la otra persona estaba autorizada para señalarlo.

2. CONCÉNTRESE EN LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS

Si usted necesita hablar acerca de un tema difícil con su jefe, “explique con claridad su objetivo, sin echarle la culpa a nadie”, dice Debra Meyerson, autora de Tempered Radicals: How Everyday Leaders Inspire Change at Work (Radicales suaves, cómo los líderes de la actualidad inspiran cambios en el trabajo, Harvard Business School Press, 2003).

A cada rato diga: “Esto me ayudaría mucho”, y ofrézcase como alguien interesado en resolver problemas. Presente sugerencias específicas.

3. RECOLECTE EVIDENCIAS QUE RESPALDEN SU CRITERIO

Si usted quiere que su jefe impulse a ejecutivos a hacer algo, “se sentirán más cómodos de presentar su caso si cuentan con bastante evidencia objetiva”, dice Ben Dattner, fundador de Dattner Consulting, con sede en Nueva York.

4. HÁGALO CON LENTITUD

Si usted sabe que su jefe encontrará una conversación desagradable, inicie su diálogo con algo neutral que ayude a romper el hielo. De manera similar, si necesita revelar algo desagradable, hágalo con cautela.

Por ejemplo, Karen Armon, en la actualidad presidenta de Alliance Resources, una empresa de adiestramiento de ejecutivos con sede en Littleton, Colorado, solía trabajar con un presidente que evadía conflictos. Su secretaria era la fuente de incontables errores.

Armon tuvo que convencerlo de que echara a la mujer. Para ello mencionó incidentes específicos a lo largo de un período prolongado, de la manera más indirecta posible. Seis meses más tarde, el jefe de Armon echó a la secretaria.

Con suficiente paciencia y astucia política, usted puede lidiar con un jefe que siente aversión por los conflictos. Pero no espere que eso ocurra de la noche a la mañana.

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