Luis Pérez, campeón mundial de las 115 libras de la fib, expone su corona frente a un peleador de historial poco brillante, pero sabe que no lo puede subestimar cuando lo enfrente este sábado 30 de abril.

Poder y bravura

Edgard Tijerino M. ¿Recuerdan cuándo fue la última vez que una pelea de reemplazo resultó sorprendentemente electrizante? Seguro. Eso ocurrió el 4 de enero del 2003 en Washington, cuando Luis Pérez derrotó por puntos al venezolano Félix Machado. Las buenas peleas no se sacan de la manga de la camisa ni son producto del sombrerazo […]

Edgard Tijerino M.

¿Recuerdan cuándo fue la última vez que una pelea de reemplazo resultó sorprendentemente electrizante?

Seguro. Eso ocurrió el 4 de enero del 2003 en Washington, cuando Luis Pérez derrotó por puntos al venezolano Félix Machado.

Las buenas peleas no se sacan de la manga de la camisa ni son producto del sombrerazo de un mago, pero Pérez y Machado fueron a fondo desde muy temprano, no se dieron tregua, no se tuvieron piedad, nunca gimieron y lograron sostener un ritmo de golpeo casi alucinante, que nos hizo subestimar lo visto en “Rocky” con Silvester Stallone.

Pérez, quien fue avisado con sólo cinco días de anticipación, aprovechó —siguiendo el consejo de Picasso— que estaba listo persiguiendo una oportunidad, y sometió a ratos al veterano Machado a un consistente e implacable bombardeo cerca del ojo derecho, cambiándole la “topografía” del rostro hasta convertirlo en algo grotesco.

UN JUEZ DESORIENTADO

Su victoria fue impresionante y por supuesto, inobjetable, más allá de cierta confusión en el manejo de las tarjetas. Paul Artist (115-112 y Jaime Jenkins (114-113) le dieron la victoria a Pérez, pero extrañamente, Walter Cavalier vio una competencia completamente diferente inclinándose 117-110 a favor de Machado.

Lo llamativo es que la pelea Pérez-Machado funcionó como recurso de última hora, cuando el programado combate entre Rosendo Álvarez y “Beibis” Mendoza, se pospuso justo una semana antes de su transmisión en Showtime. Como resultado del imprevisto, los organizadores ofrecieron un show de furia presenciado por sólo 3,196 aficionados.

Pensamos, en vista de la repercusión provocada con su actuación, que Pérez podría estar constantemente en acción, pero a lo largo de los siguientes 26 meses, el nicaragüense sólo ha realizado un combate, y fue la revancha con Machado en Atlantic City el 13 de diciembre del 2003, con otra victoria laboriosa, justa y de ribetes espectaculares.

Pérez, cuya única derrota fue contra el difícil filipino Vernie Torres en el 2000, recibió una bolsa de 15 mil dólares.

BOLAÑOS, UN ENIGMA

No tenemos pistas sobre el colombiano Luis Bolaños, excepto que nació el 27 de junio de 1969, y que sufrió su primera y única derrota frente a Mark Johnson el 6 de marzo del 2004. Así que tiene casi el mismo tiempo de inactividad que Pérez, y derrotado categóricamente por nocaut técnico en 4 asaltos después de 41 victorias, 32 de ellas antes del límite.

¿QUÉ SABEMOS SOBRE SU ESTILO?

Eso es un misterio, porque no se han conseguido vídeos. Sin embargo, Luis Pérez no parece preocupado por ese inconveniente.

“¿Qué más da? No importa. Como porque va a encontrarse (Bolaños) con un adversario agresivo, que estará siempre encima de él disparando golpes y haciendo valer mi poder”, ha dicho Pérez tan espontáneo como su golpeo.

Con casi 36 años, Bolaños, adiestrándose en Miami, espera ser lo suficientemente flexible, resistente y preciso para soportar las embestidas de Pérez y asumir el control del combate.

¿QUÉ TAN HÁBIL SERÁ?

Todas las consideraciones previas se convierten en teoría pura. Lo que no es un secreto es que una vez que suene la campana Pérez se convertirá en un toro embravecido, y para poder clavarle “banderillas” hay que tomar grandes riesgos. Bolaños, quien debe haber estudiado los dos vídeos Pérez-Machado, debe estar consciente de eso, y seguramente preocupado.

Pérez tiene 27 años y Bolaños 36. Esa diferencia va a tener mucho significado entre las cuerdas, porque la capacidad de agresión del nicaragüense exigirá un fuerte desgaste físico del colombiano, quizás con menos habilidad que Machado.

Si revisamos los últimos años de Bolaños, nos percatamos que en el 2001 sólo peleó un round con Andy Agosto, en Cincinnati, pero se agitó en el 2002 con tres combates: victoria por puntos sobre José Luis Graterol en Maracaibo; nocaut técnico en el primer round a José Valdés en Barranquilla; y sometimiento por puntos al “Famosito” Gómez en Miami. No es un historial para sobrevalorarlo.

¿SIGUE CON KING?

-Igual que Rosendo Álvarez, el futuro de Pérez ha sido metido en el congelador por el promotor Don King.

—Se dice que los peleadores de las categorías pequeñas cobran poco y pelean solamente de vez en cuando en el exigente mercado norteamericano. Incluso alguien de tanto reconocimiento como Ricardo “Finito” López, tuvo que pelear por bolsas reducidas, para poder estar constantemente en acción.

King ganó la subasta para organizar la pelea Pérez-Bolaños, y se cree, que si el nica vuelve a impactar el promotor-manejador tendrá interés en retenerlo.

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