Noel Larios Paiz, en la Unidad de Quemados del hospital.

Adolescente se quema con agua hirviente

Carlos Martínez Morán Presentando una lesión por quemaduras en la mano derecha ingresó al Hospital Antonio Lenín Fonseca el adolescente Noel Larios Paiz. El afectado es originario del municipio La Dalia, departamento de Matagalpa, y según su abuelita, María Virginia Paiz, el muchacho se quemó con agua caliente el martes de esta semana, cuando ella […]

Carlos Martínez Morán

Presentando una lesión por quemaduras en la mano derecha ingresó al Hospital Antonio Lenín Fonseca el adolescente Noel Larios Paiz.

El afectado es originario del municipio La Dalia, departamento de Matagalpa, y según su abuelita, María Virginia Paiz, el muchacho se quemó con agua caliente el martes de esta semana, cuando ella se encontraba dentro del cuarto buscándole ropa para vestirlo.

“En ese momento él se levantó de donde yo lo había dejado y llegó al fogón. Metió la mano en la paila donde yo cocía una carne y se quemó”, dijo doña María Virginia.

Explicó que al escuchar los gritos, salió de inmediato en su ayuda. Ella le tuvo que sacar la mano del agua caliente porque su nieto no puede valerse por sí mismo.

Ese mismo día lo llevó al centro de salud de la localidad, pero tuvo que regresar a su casa sin recibir la atención necesaria porque el médico no llegó a laborar.

Dos días después volvió a la unidad de salud porque el afectado continuaba quejándose de fuertes dolores.

El jueves de esta semana Larios Paiz ingresó a la Unidad de Quemados del Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde los médicos informaron que el paciente se recupera satisfactoriamente y que la lesión no es de gravedad.

Al personal médico y de enfermería les llamó la atención la baja estatura del muchacho, pues pese a que su abuelita afirma que tiene 16 años su estatura es la de un niño de siete.

Doña María Virginia Paiz explicó que eso es debido a que su nieto padece de retardo mental y de epilepsia.

La señora señaló que hace algún tiempo el muchacho estuvo recibiendo atención médica, pero por falta de dinero no le pudo continuar el tratamiento.

Junto con ella se encuentra en el hospital otro adolescente que doña María Virginia se trajo a Managua para que le ayudara a cargar al enfermo.

La estadía de los tres en la capital le está costando mucho dinero a doña María Virginia. Ella asegura ser muy pobre por lo que solicita alguna ayuda económica para seguir atendiendo a su nieto.

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