Oliver Reyes Villalta
En las últimas semanas en que la institucionalidad del país ha estado amenazada por fuerzas perturbadoras del FSLN, en contra de la población nicaragüense, donde no tenemos alcalde en la ciudad y donde el principal dirigente del país, el señor Presidente, casi no se le ve ni en Managua ni en ningún otro lugar. Esto crea un clima de inestabilidad, en los que los llamados al desorden por parta de sindicalistas sandinistas están a la orden del día.
Todas estas situaciones proyectan una pésima imagen del país, ahuyentando la inversión y manipulando a los trabajadores para asistir a estas marchas. Daniel Ortega sigue haciendo de las suyas chantajeando al gobierno, al PLC. No nos dejemos engañar con el pretexto de ayudar a obreros y campesinos. Al parecer este señor ya se siente otra vez en el caballo del poder político.