Un celoso guardián del dogma

Un día antes de su elección, Ratzinger expuso las guías de lo que será su futuro Papado Beatriz Lecumberri yKelly VelásquezAFP CIUDAD DEL VATICANO.- La víspera de ser elegido Papa, el cardenal Joseph Ratzinger pronunció una homilía que dio muchas pistas sobre su programa de Pontificado y en la que pidió una Iglesia fuerte frente […]

  • Un día antes de su elección, Ratzinger expuso las guías de lo que será su futuro Papado

Beatriz Lecumberri yKelly VelásquezAFP

CIUDAD DEL VATICANO.- La víspera de ser elegido Papa, el cardenal Joseph Ratzinger pronunció una homilía que dio muchas pistas sobre su programa de Pontificado y en la que pidió una Iglesia fuerte frente a los “vientos de cambio” del mundo moderno y a la “dictadura del relativismo”.

A esta predicación, firme y de tono inmovilista y algo apocalíptico, se añadió la pronunciada días antes en el funeral de Juan Pablo II ante una plaza inundada de fieles en el que presentó un lado desconocido, más humano y tierno, al recordar al difunto Pontífice.

Ambas homilías fueron sin duda su mejor carta de presentación para el Cónclave, del que salió convertido en Benedicto XVI.

“Tener una fe clara y conforme al credo de la Iglesia es con frecuencia etiquetado como fundamentalismo. Mientras el relativismo, es decir, el dejarse llevar de aquí para allá por cualquier viento de doctrina, aparece como la única manera de comportarse en la actualidad”, aseguró Ratzinger, hablando probablemente por él mismo.

Conocido por ser un feroz guardián del dogma y acérrimo defensor de una Iglesia firme que triunfe frente a las amenazas, el religioso alemán defendió la ortodoxia y arremetió contra las “modas de pensamiento” que amenazan al catolicismo, y la aparición de “nuevas sectas” que engañan al hombre.

“La pequeña barca del pensamiento de muchos cristianos ha sido agitada por olas que van de un extremo a otro, desde el marxismo al liberalismo, pasando por el libertinaje, el colectivismo, el individualismo radical y el ateísmo”, aseguró.

El Cardenal pidió a los católicos que maduren en la fe y sepan transmitirla. Su texto, claro, directo y teológicamente ejemplar, según los expertos, fue un análisis duro de la sociedad moderna, que “no reconoce nada como definitivo” y prioriza lo caduco y puramente material.

“Todos los hombres quieren dejar una huella que quede. ¿Pero qué queda? No es el dinero, los edificios, los libros (…) La única cosa eterna es el alma humana, el hombre creado por Dios para la eternidad”, añadió Ratzinger.

Su homilía despertó aplausos entre los asistentes y en sólo una parte de los cardenales que le eligieron Papa un día después. Según los vaticanistas, sus palabras fueron ‘de facto’ el discurso de un Papa, que recordaba a Juan Pablo II en las ideas, pero se distanciaba totalmente de él por la falta de humanismo y la ausencia de reflexiones sobre la justicia.

Pero la víspera de ser elegido Papa, Ratzinger tuvo también palabras más cariñosas para los fieles, a los que recordó que los católicos tienen otros criterios de felicidad en su paso por esta tierra.

La “ternura de Dios por los hombres” y “la amistad con Cristo” abren la puerta de la verdadera dicha para los creyentes, subrayó.

El mismo tono emotivo y cercano al pueblo usó el entonces Cardenal durante el funeral por Juan Pablo II el pasado ocho de abril, que también le tocó presidir por ser decano del colegio de cardenales.

SIN PROBLEMAS CRÓNICOS DE SALUD Y ADVENIENTES COMPROMISOS

El nuevo Papa Benedicto XVI aparentemente no padece problemas de salud crónicos a sus 78 años, pero ha sido internado por lo menos dos veces desde principios de los 90, de acuerdo con diversos archivos e informes.

En septiembre de 1991,sufrió un derrame cerebral que afectó temporalmente su ojo izquierdo,según el veterano periodista vaticano John Allen,en su libro “Cardinal Ratzinger ”.

Sin embargo,no existen indicios de que haya dejado secueas.

En agosto de 1992,sufrió un corte en la cabeza al resbalar en el baño durante unas vacaciones en los Alpes italianos,informó la prensa local en la época.

Thomas Frauenlob,director del Seminario San Miguel,de Traunstein, donde el Papa estudió en su juventud y al que aún visita todos los años,dijo que no conocía que tuviera problemas de salud.

“Parece sano ”,dijo Frauenlob, que lo vio por última vez durante la fiesta de Año Nuevo.“Viene y come y bebe lo que quiere”.

«Pero el reverendo Thomas Reese, especialista en asuntos vaticanos, expresó la opinión de que la salud del nuevo Pontífice no fue tan buena durante el año último. No entró en detalles.

«En la agenda de Benedicto XVI hay algunos compromisos heredados de su predecesor,Juan Pablo II, como por ejemplo las Jornadas Mundiales de la Juventud.

«Éstas se celebrarán el próximo agosto en su país natal, Alemania, concretamente en la ciudad de Colonia.

«Según el portavoz del Vaticano,Joaquín Navarro Valls, el nuevo Papa viajará «seguramente»a estas Jornadas y además,tendrá otros viajes previstos en Italia y en el extranjero que serán decididos «en los días venideros».

«En el encuentro de Colonia (oeste de Alemania) se espera la asistencia de 800,000 jóvenes.

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