Juan moreno, el más grande fabricante de maracas del país, está desesperado por no tener mercado para sus productos.

Mercado musical con notas tristes

Los artesanos nacionales necesitan con urgencia políticas que incentiven su actividad Ricardo Guerrero N. Oscar Ruiz Téllez es un fabricante y músico de “marimba”, todos los días, desde muy temprano recorre las inmediaciones del Mercado Central (Roberto Huembes), él anda de bar en bar, con su amiga inseparable, su marimba. Se gana la vida tocando […]

  • Los artesanos nacionales necesitan con urgencia políticas que incentiven su actividad

Ricardo Guerrero N.

Oscar Ruiz Téllez es un fabricante y músico de “marimba”, todos los días, desde muy temprano recorre las inmediaciones del Mercado Central (Roberto Huembes), él anda de bar en bar, con su amiga inseparable, su marimba. Se gana la vida tocando para los clientes de esos sitios, “hoy en día el negocio de la elaboración de marimbas no da ni para comprar un agua helada, a nadie la interesa ya comprar una marimba”, se lamenta el músico.

Los fabricantes de estos instrumentos son pocos, y los que logró contactar LAPRENSA se quejaron por la falta de apoyo que tienen de algunas instituciones de gobierno, “nadie promueve nuestro trabajo”, señalaron.

Según Téllez, la fabricación y comercialización de instrumentos musicales “es difícil, el esfuerzo es grande y los artesanos hemos perdido las esperanzas, y lo que es peor, no contamos con respaldo de ninguna institución gubernamental ni privada para lograr mayores ventajas en nuestra actividad”.

Téllez explicó que antes fabricaba dos marimbas al mes, las que eran comercializadas en las tiendas que se dedican a la venta de instrumentos musicales. “Sin embargo, desde hace más de cinco años no fabrico más que una al año, el problema es que no tengo donde venderlas, los músicos prefieren algo más moderno, como el teclado y la percusión”, dijo.

Los dueños de los centros musicales, que son los que comercian con este producto, aseguran que los clientes de ahora ya no andan pensando en marimbas ni en maracas, “compran los instrumentos más modernos que, según ellos, suenan mejor”, aseguró Magdalena Solórzano, propietaria de Junior Music.

Otro de los instrumentos musicales que ha perdido mercado es la guitarra, “yo no me explico por qué la gente prefiere la guitarra extranjera y no la nuestra, si tenemos la misma calidad de ellos”, manifestó, Sergio Zepeda, pequeño artesano de Masaya.

Zepeda explicó que “las cosas están bastante mal, aquí no se vende nada, a la gente ya no le da para comprar este tipo de cosas, por lo que tenemos que buscar cómo exportar, algo que es bastante difícil”, explicó.

GOBIERNO DEBE FOMENTAR LA MÚSICA

Las guitarras, marimbas y maracas que se comercializan en el país, son de gran calidad, expresaron los dueños de las tiendas de instrumentos musicales consultados por LA PRENSA, sin embargo, el acabado es lo que más llama la atención de los compradores.

Ante esta aseveración, Rony Delgado, gerente general de la tienda Juan Bansbach, manifestó que si los artesanos nicaragüenses no pasan de producir sus productos de manera artesanal, nunca podrán competir con los fabricantes extranjeros, ya que una guitarra hecha en China cuesta 35 dólares frente a 200 que cuesta en Masaya.

Delgado señaló que en el país existen excelentes fabricantes de guitarras, tales como la familia Zepeda de Masaya, “tienen excelente producto pero no es para nuestro mercado es para gente exclusiva”, señala.

El artesano Sergio Zepeda dice que la gente no reconoce que una guitarra fabricada en China es hecha a base de plywood, eso sí, con un acabado impecable, pero la calidad de ésta, señala Zepeda, no es comparada con una guitarra hecha en el país, que es elaborada con una madera sólida que en otros países vale mucho más dinero que lo que nos ofrecen los nacionales.

EXPORTANDO

Algunos artesanos ante la crisis que viven, se han dado a la difícil tarea de vender su producto fuera del país.

Las alternativas que nosotros buscamos es la exportación, y hasta el momento me ha funcionado, he estado exportando hacia Dinamarca y Estados Unidos, pero no son grandes cantidades, sino entre 15 y 20 guitarras cada dos meses, explicó Zepeda.

“Las guitarras que aquí fabricamos las vendemos en 150 dólares y los que se las llevan las logran vender hasta en 500 dólares. La USAID de El Salvador está tratando de que los pequeños artesanos exportemos directamente sin necesidad de intermediarios”, dijo el artesano.

Todos los artesanos consultados señalaron que el producto que ellos fabrican no es de “mala calidad”, lo que se necesita es asesoramiento en la parte de exportación, “ya que tenemos recursos como madera, lo que falta es tecnología, y para eso necesitamos la ayuda del Gobierno”.

AQUÍ FLOTA EL ARTE Y LA MÚSICA

Los artesanos y comerciantes coinciden en decir que en este país flota el arte y la pasión por la música.

El gerente general de la tienda Juan Bansbach estima que Nicaragua es el mercado centroamericano donde más flota el arte y la pasión por la música, pero, como negocio, venta y apoyo a la cultura es complejo y difícil debido a las limitaciones que tienen los propios artistas y la economía misma del país.

Para muestra un botón, una marimba hecha en Nicaragua tiene un precio que oscila entre los 400 y 500 dólares. “Algo que está fuera del alcance de la mayoría de los nicaragüenses”, expresó Magdalena Solórzano, propietaria de Junior Music.

Una guitarra de exportación cuesta entre 200 y 250 dólares y la comercial cuesta 60 dólares. Los dueños de las casas comerciales no les compran a los artesanos nacionales porque les sale más caro que comprarla fuera. “A mí me resulta más barato comprar a los chinos”, expresó Solórzano.

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