- Entretanto presidente del Iniser se niega a comentar posible destitución
Mario José Moncada
El ahora ex presidente de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), Roberto Zelaya Blanco, rechazó ayer que su destitución se debió a irregularidades administrativas y aseguró que desde hace algún tiempo venía conversando con el presidente Enrique Bolaños sobre lo oportuno de dejar el puesto que ocupó durante los últimos cinco años.
“Lo que ha habido es un relevo, me retiro en paz y armonía con el señor Presidente, de quien nunca tuve un desaire”, respondió en principio Zelaya Blanco al ser consultado ayer por LA PRENSA sobre su sorpresiva destitución, seguida del nombramiento del nuevo presidente de la EPN, Sergio Lugo, quien se desempeñaba como secretario de Asuntos de Infraestructura de la Presidencia de la República.
Para Zelaya Blanco, quien ejerció el cargo durante dos años de la administración del ex presidente Arnoldo Alemán, y en lo que va del actual gobierno de Bolaños, el mandatario “tiene la facultad para decidir si mantiene o releva a un funcionario”.
“Yo ya venía platicando con él (Bolaños) respecto a dejar el cargo, pues yo consideraba que cinco años es un tiempo más que suficiente”, dijo Zelaya Blanco.
Aseguró que durante esta semana estará concluyendo la entrega de la EPN a su nuevo presidente, conforme al manual de procedimiento de la entidad y los requerimientos de la Contraloría General de la República (CGR), la que podrá investigar lo que estime conveniente.
Informaciones extraoficiales atribuyeron a Zelaya Blanco supuestos malos manejos en la conducción de proyectos de la EPN, entre ellos la licitación del dragado de Puerto Corinto, proyecto que fue desmentido por el ex funcionario.
“No ha habido ninguna licitación para el dragado de Puerto Corinto, lo único que ha habido es la firma de un préstamo con un banco de Bélgica, bajo los requerimientos del Fondo Monetario Internacional (FMI), para el dragado de la bahía de Bluefields en el marco del proyecto de modernización del puerto de El Rama”, sostuvo.
Aseguró que el préstamo equivale a nueve millones de euros (cerca de 10.8 millones de dólares), fue otorgado por el banco Kpc, firmado con la venia del Ejecutivo, pero cuya aprobación está pendiente por parte de la Asamblea Nacional, que bajo la Ley de Endeudamiento Público debe velar porque los préstamos que asuma el país sean en términos concesionales, es decir a bajo intereses y largo plazo.
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Bolaños además estaría analizando la destitución de Manuel Gurdián como presidente del Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser), según informaron fuentes ligadas al Ejecutivo.
Consultado telefónicamente Gurdián declinó comentar el asunto. “Ustedes inventan demasiado y no tengo ningún comentario”, respondió.