Moisés Martínez
La dirigencia de la Central de Unidad de Acción y Unidad Sindical (CAUS) admitió que varios de sus afiliados fueron beneficiados con jugosas indemnizaciones aprobadas por la presidencia de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) que no estaban en el marco del convenio colectivo vigente de la empresa.
Los favorecidos argumentan que “ya no tuvieron otra opción ante las supuestas fuertes presiones” ejercidas por las autoridades de la distribuidora de agua potable para que decenas de sus afiliados renunciaran a esta empresa.
Emilio Márquez, secretario general de la CAUS, aseguró que el presidente de Enacal, Luis Debayle Solís, siempre estuvo obsesionado por despedir a trabajadores afiliados a esta organización sindical para luego meter a nuevos empleados con mejores sueldos y supuestamente fieles al partido gubernamental Alianza por la República (Apre).
El pasado 7 de abril, LAPRENSA reveló que Enacal aprobó el desembolso de 8.5 millones de córdobas para destinarlos en su gran mayoría al pago de altas indemnizaciones laborales a decenas de trabajadores de la empresa, entre los que se encontraban varios dirigentes sindicales de la CAUS y de la organización sindical Central de Trabajadores de Nicaragua (CTN).
Debayle Solís argumentó en esa ocasión que las indemnizaciones fueron entregadas en base a lo establecido en el convenio colectivo vigente en la empresa, y reconoció que a los dirigentes sindicales se les dio un trato especial, lo que implicó un par de meses de salario extra y el reconocimiento monetario del fuero sindical.
EL CAPRICHO DE DEBAYLE
Sin embargo, Márquez señaló que las negociaciones para el pago de estas indemnizaciones fueron al margen del convenio colectivo, y fue la única alternativa para poder sacarle el máximo provecho al supuesto capricho de Debayle de deshacerse de los trabajadores afiliados a la CAUS.
“Él fue quien se voló las trancas. Yo le dije a don Luis, (Debayle), ¿usted nos quiere comprar la plaza de trabajo?, pues sí, me dijo. Ok, le contesté y le hice una propuesta redonda. Para cada trabajador 200 mil córdobas, más sus prestaciones laborales. Para un dirigente sindical hicimos un trato especial; yo le dije 350 mil córdobas, pero sólo fue un caso. Ok, me dijo don Luis. Firmamos el acta, y me acuerdo que la firmó Denis Silva, el gerente de Recursos Humanos”, relató Márquez.
El Secretario General de la CAUS dijo que fueron 16 dirigentes sindicales y casi medio centenar de trabajadores afiliados a esta organización los que resultaron beneficiados con las indemnizaciones, que de acuerdo a documentación en manos de LA PRENSA efectivamente oscilaron entre los 200 a 250 mil córdobas, sin importar el tiempo que tenían de trabajar en la empresa.
“Pero esto hay que verlo como un logro de nuestra lucha, porque logramos obtener buenos beneficios para nuestros agremiados, porque asumimos como obligación la defensa de los intereses de los trabajadores”, opinó.
“Don Luis no nos dejó alternativa, se enfrascó en que se debían ir. Él empezó a acosar a los colectores desde el 2002”, agregó Márquez.