Wilder Pérez R.
Los pobladores de Managua perdieron el respaldo de la Alcaldía frente al cobro ilegal de tres córdobas en el pasaje del transporte urbano colectivo.
Apenas la semana pasada el Concejo Municipal había aprobado que la tarifa continuara en 2.50 córdobas, pero ayer, en una sesión extraordinaria, sus miembros parecieron cambiar de opinión.
“La gente está desprotegida”, expresó sin alterarse el alcalde Dionisio Marenco, luego de confirmar que no multará a ningún transportista ni ocupará sus buses por infringir las leyes municipales.
“Si yo quiero encausar esa ley, necesito multarlo (al busero), capturarlo, llevarlo preso, y si no paga, llevarlo a juicio. Pregunté a la Policía si tiene capacidad para recibir mil presos, me dijeron que no, entonces no puedo”, afirmó el Alcalde, quien minutos después confesó que no le había consultado a la Policía y que hablaba de una suposición suya.
Marenco también dijo que si quita licencias, forzaría a un paro nacional. “Eso traería más daños que beneficios”, aseguró.
LIBERAL ES ESQUIVOS
Por su parte el concejal liberal Carlos Valle, quien la semana pasada dijo con su puño izquierdo en alto que un alza sólo se justificaba con un aumento en el salario de los trabajadores, ahora cambió de idea.
“Todo el sistema (de transporte) está cobrando tres pesos, como bancada liberal mantenemos los 2.50, el problema es que ni el Irtramma ni la Policía tienen capacidad de hacer cumplir la ley, ese ya no es un problema del Concejo”, afirmó.
El alza en el transporte afecta a dos terceras partes de la población capitalina, cuyo salario no supera el precio de la canasta básica.