- Producción alternativa en Somoto da primeros resultados con buen suceso
María Lidia BermúdezESPECIAL PARA LA PRENSA
A fin de brindar una mejor alternativa de producción en el municipio de Somoto, departamento de Madriz, la Universidad Nacional Agraria (UNA) y el Instituto de Promoción Humana (Inprhu) impulsan desde hace cuatro años el cultivo de fresas y moras en la zona, el que ha dado buenos resultados hasta la fecha, sobre todo porque se trata de producción orgánica.
Según Danilo Rivera Vanegas, representante de Inprhu-Somoto, la idea del cultivo de fresas y moras en la zona surgió a raíz de una visita realizada a Guatemala auspiciada por el organismo internacional Auxilio Mundial, para conocer algunos cultivos de altura, entre ellos fresas, moras, frambuesas, manzanas y duraznos.
“Posteriormente el mismo organismo Auxilio Mundial introdujo (a Somoto) algunas variedades de fresas que se adaptaran a la zona. Luego (el Inprhu) comenzó a trabajar con un grupo de productores el cultivo de la fresa, se comenzó a sembrar, le dimos un enfoque agroecológico y tenemos un cultivo orgánico y sano”, expresó Rivera Vanegas.
El programa de cultivo de fresas comenzó con dos productores y en la actualidad cuenta con 20, aunque esperan llegar a trabajar con 30 productores.
“El cultivo de fresa es caro en su establecimiento, los productores tienen limitaciones económicas muy grandes, entonces estamos trabajando como máximo con media manzana (de terreno cultivado), porque los productores tienen pocas tierras, pero con ese poquito de fresas que tienen sembrado (los productores) han tenido buenos resultados y han mejorado sus ingresos”, señaló.
Según Rivera, en el futuro cercano se proponen organizar un grupo de productores para entrar a un mercado más grande. Los requisitos para ingresar a este grupo de productores de fresas son: vivir en una zona alta, que los suelos estén en buenas condiciones, y que la persona se comprometa a realizar el cultivo de manera orgánica.
FRESA, FRAMBUESA Y MORA
Rivera indicó que entre todos los cultivos experimentados, la fresa, frambuesa y mora fueron los que mejor se adaptaron a la zona de Somoto, pues la manzana presentó problemas, porque necesita un clima más frío, al igual que el durazno.
“Aunque (la manzana y el durazno) no se adaptaron bien, son cultivos más caros; el establecimiento de estos cultivos requiere una inversión más alta, en cambio la fresa su inversión inicial es alta, pero se recupera más rápido y su ciclo reproductivo es corto, a los seis meses ya está produciendo”, explicó Rivera.
Agregó que la fresa, por ser un fruto caro, “tiene un mercado especial”. Una libra de fresas en Somoto cuesta 20 córdobas y, según Rivera, los productores han identificado algunos posibles compradores y consumidores a los que está dirigido este producto novedoso en el país, entre ellos la empresa Eskimo y otro tipo de empresas como las panaderías.
En este aspecto, la UNA ha brindado apoyo a través de investigaciones para la posibilidad de introducir diferentes variedades de cultivos de mora, fresas y frambuesas, así como capacitación. “A través de la UNA hemos capacitado a productores y técnicos en el manejo de algunas enfermedades y el establecimiento de otras variedades que se puedan adaptar mejor a la zona”, resaltó Rivera.
Agregó que también han tenido algunos problemas de comercialización del producto, así como en darlo a conocer a nivel nacional, y por ello han pedido el apoyo de la UNA en este sentido.
RENTABILIDAD DEL PRODUCTO
Actualmente se pretende la ampliación del cultivo, pues los productores llegan a sembrar “una tarea”, es decir 1/16 manzanas de tierra.
Datos técnicos indican que en una manzana de tierra caben entre 40,000 y 43,000 plantas, y el precio de cada una en el mercado oscila entre 20 y 30 centavos de dólar. Así, los costos para establecer una manzana orgánica de cultivo de fresa ronda los 19,700 córdobas.
Se utilizaron técnicas agroecológicas para la producción orgánica, pues una de las condiciones para introducir el cultivo fue el no uso de agroquímicos para fertilizar y combatir las plagas. Cabe señalar que los productores capacitados en estas técnicas se convirtieron en reproductores de estos conocimientos que los transmitieron a otros colegas.
Asimismo, los productores para obtener un buen rendimiento aplican sistemas de riego en la áreas cultivadas.
PRODUCTORES OPTIMISTAS
Humberto López Alvarado, de la comarca El Castillito, en La Sabana, es el productor pionero del cultivo de fresa y mora y expresa su satisfacción por los resultados obtenidos con la experimentación. “Nos vino la propuesta de que hiciéramos una prueba con el asunto de la fresa y nos fue muy bien; miramos que es un cultivo muy rentable, tenemos cuatro años de estar trabajando con fresas”, expresó López.
Antes de experimentar con la fresa y mora, López se dedicaba al cultivo de granos básicos y hortalizas. En la actualidad su producción de fresas ronda las 60 libras mensuales y el producto lo vende en el mercado local de Somoto, sin embargo, pronto espera elevar la producción y diversificar su mercado, pues se calcula que la demanda de algunas empresas oscila entre las 200 y 300 libras mensuales.
López cuenta actualmente con 1,400 plantas de fresa sembradas en lo que llaman “una tarea”, es decir 1/16 de manzana, pero hace cuatro años comenzó con 1,000 plantas. “Hemos ido aumentando (la cantidad de) plantas y el compromiso (adquirido) es que nos dan las plantas, las reproducimos y nosotros devolvemos otras plantas para otros productores”, señaló.
Pese a ser un negocio familiar, López asegura que obtiene ahora más ganancias que cuando se dedicaba al cultivo de granos básicos.
Por su parte, el señor Cristian Hernández, también de la comarca El Castillito, enfatizó la importancia que ha tenido la capacitación técnica recibida en el manejo de este tipo de cultivos. Hernández aseguró que sus conocimientos en el manejo de cultivo de fresas y moras los transmitió a otro productor de Matagalpa.
Agregó que la principal dificultad que enfrentan es el transporte del producto, por lo delicado de la fruta. Hernández tiene tres años de trabajar con este cultivo y cuenta con 2,000 plantas de fresa que ya comercializa en el mercado local; además tiene 100 plantas de mora en un período de prueba de este cultivo.
“Cuando nosotros iniciamos había un mercado que nos costaba vender, porque la gente no la conocía, pero ahora ya nosotros la hemos metido, la gente la conoce muy bien y tiene mejor demanda”, expresó Hernández en torno a su experiencia con el cultivo de fresas.
DIVERSIFICADO
Según el productor Cristian Hernández de la fresa obtiene un rendimiento de entre 80 y 100 libras mensuales y las variedades que cultiva son: oso grande, festival y britt, esta última es la que ha presentado el mayor problema de adaptación.
“Me dedicaba a la siembra de maíz y frijoles, pero miramos que ahora los años no son como antes, las cosechas no rinden lo mismo, entonces miramos que la fresa es mejor que el maíz y los frijoles, porque una libra de fresa vale 20 córdobas y el maíz casi no se da, porque las tierras y el agua ya no son como antes, y así (con la fresa) le sacamos el doble (de ganancias) de lo que le sacamos al maíz”, dijo.
En cuanto a las plagas, Hernández aseguró que el principal problema que enfrentan es el ataque del “guasalo” o lo que comúnmente se conoce como zorro cola pelada, pues se come las frutas maduras; así como la presencia de algunas aves que son atraídas por las fresas y moras.
Mientras tanto, Cristina Díaz, de la comarca Cipián, explicó que lo más importantes es el proceso de limpieza del terreno para que la planta se desarrolle, así como la limpieza de la misma planta. Agregó que limpian periódicamente el área del cultivo y la planta misma, proceso que se realiza cada vez que ésta florece.
Díaz aseguró que el zompopo es uno de los insectos que ataca a las plantas, pero dijo que realizan varias técnicas para alejarlos, entre ellas, rodear la planta con harina.