Ramón Obando Miranda se siente amenazado por sus hijos.

Conviviendo con el enemigo

Carlos Martínez Morán En la Policía del Distrito Seis de Managua fueron denunciados los hermanos Dixon Ramón y Lilliam Liseth Obando Chavarría, de 23 y 24 años respectivamente, por agredir verbalmente e intentar desalojar de su casa de habitación a su padre, don Ramón Obando Miranda. El afectado informó que sus vástagos no lo quieren […]

Carlos Martínez Morán

En la Policía del Distrito Seis de Managua fueron denunciados los hermanos Dixon Ramón y Lilliam Liseth Obando Chavarría, de 23 y 24 años respectivamente, por agredir verbalmente e intentar desalojar de su casa de habitación a su padre, don Ramón Obando Miranda.

El afectado informó que sus vástagos no lo quieren en su casa porque supuestamente se opone a sus fechorías. “Mi hijo se droga y sólo vive en las calles molestando a la gente. Como le llamo la atención me agrede. Mi hija vive con un sujeto que se dedica a la delincuencia y también se droga. Ella se molesta conmigo porque le digo que ese vago no le conviene”, dijo en su denuncia a la Policía.

YERNO LO GOLPEA

Mostrando una lesión de vieja data en su ojo izquierdo, Obando Miranda aseguró que perdió la visión producto de una patada que hace unos meses le descargó su yerno Wilmer Hernández, alias “El Zancudo”, cuando le cuestionó su mal comportamiento y sus actividades ilícitas con las pandillas.

“Ese sujeto es dañino. No sólo me ha golpeado, sino que también ha convencido a mi hija para que también me agreda”, dijo Obando.

Agregó que en reiteradas ocasiones ha recibido amenazas de muerte de parte de sus hijos y de su yerno, pues éstos supuestamente se aliaron para desalojarlo de su casa ubicada en el barrio Concepción de María, en el Distrito Seis de Managua.

TEME POR SU VIDA

Obando Miranda, de 48 años, explicó que siente temor de que un día cumplan sus amenazas, pues cuando sus hijos y su yerno se drogan son capaces de cualquier cosa.

Aseguró que lleva más de cuatro años de convivir con este problema y durante todo ese tiempo ha interpuesto la denuncia en la Policía del Distrito Seis, pero aseguró que todavía no le han dado la atención que el caso requiere.

“Ya me sacaron un ojo. Me han golpeado muchas veces. No sé qué espera la Policía para hacer algo”, dijo.

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