- Después de matarla a machetazos, el asesino intenta suicidarse
- El único testigo del crimen es un niño de diez años, hijo adoptivo de la pareja
Arlen CerdaCORRESPONSAL / GRANADA
Los habitantes de la comarca El Guapinol, ubicada al suroeste del municipio de Diriomo, en Granada, despertaron alarmados por los rumores de una sangrienta discusión entre una pareja. “Daniel le voló la cabeza a la Luisa”, fue el primer comentario que escucharon.
A las 6:40 a.m. del 10 de abril, Luisa Flores Martínez, de 45 años, discutía con su esposo, Daniel Santos Vásquez Pérez, de 41, porque aparentemente él tenía una amante en una comarca aledaña y estaba trasladando a la casa de ésta los bienes de la vivienda de su esposa.
La discusión se agudizó cuando Luisa amenazó a su esposo con que lo denunciaría ante la Policía si no regresaba los objetos. La pelea terminó cuando el marido enfurecido tomó un machete y atacó con éste a Luisa, quien murió instantáneamente, con la cabeza casi desprendida.
NIÑO ES ÚNICO TESTIGO
El pequeño Denis Mauricio Vásquez Flores, de 10 años, es el único testigo de esta sangrienta discusión entre sus padres adoptivos, quienes no procrearon hijos.
Con la mirada baja y lamiendo un sorbete para calmar sus propios nervios, Denis recuerda los últimos minutos de vida de quien considera su madre.
“Ella le estaba reclamando a mi papá porque él se estaba llevando todas las cosas para donde su otra mujer. Mi mamá le pidió que le regresara las cosas y le dijo que si no lo hacía iba a echarlo preso, y empezaron a discutir y a gritarse más fuerte”, recuerda Denis.
Según el pequeño, doña Luisa entró a la habitación mientras la discusión continuaba y cuando salió hacia a la sala, Vásquez le dio un machetazo.
“Mi mamá estaba gritando que no la matara y quería defenderse con las manos, pero mi papá estaba bien enojado y le siguió dando con el machete”, dijo el menor.
MUERTE INSTANTÁNEA
Según el informe forense, Luisa falleció instantáneamente por desarticulación de cabeza y una consecuente hemorragia en la yugular.
La víctima mantenía unida la cabeza con el resto del cuerpo sólo por un trozo de la traquea. También presentaba una herida de una pulgada y media en el cráneo, otra herida en la vértebra torácica y otra más de cuatro pulgadas en el torso medio del antebrazo derecho.
INTENTÓ SUICIDARSE
Minutos después de machetear a su mujer y ver su cuerpo desangrándose sobre el piso de tierra de la humilde vivienda donde compartieron 13 años de vida matrimonial, Daniel Vásquez se arrepintió de su acción, tomó desesperado un cuarto de veneno e intentó ahorcarse en un árbol de mango ubicado detrás de la vivienda, pero no logró quitarse la vida.
El pequeño Denis observó mudo y asustado a su madre, y fue en busca de familiares y vecinos para que le ayudaran porque aún la creía con vida. Pero nadie pudo salvarla.
ACUSACIÓN
Vásquez podría ser acusado de homicidio doloso, y por ahora permanece sedado en el Hospital Amistad Japón Nicaragua, de Granada, donde le practicaron un lavado de estómago.
Sin embargo, sus posibilidades de sobrevivir se minimizan a un 10 por ciento, según los médicos, ya que el veneno que tomó le quemó la mayoría de los órganos internos, aseguró el capitán Juan Cerda, responsable de Divulgación y Prensa de la Policía de Granada.
RELACIÓN VIOLENTA
Según familiares y amigos de Luisa Flores, su unión con Daniel Vásquez “venía mal desde hace tiempo”, recuerda María de la Cruz Bermúdez, vecina de la pareja.
Bermúdez asegura que Vásquez le contó a Félix Espinoza que tenía otra mujer y quería llevarla a vivir a la casa de su esposa porque “tenía derecho a tener a otra mujer y la Luisa tenía que aceptarlo”.
Bermúdez recuerda que Luisa le contó que meses atrás Vásquez la apedreó y ella tuvo que defenderse con un garrote. “Yo le aconsejé que se fuera a la Policía”, asegura.
Doña Luisa había acudido a la Comisaría de la Mujer el miércoles pasado. El viernes las autoridades estuvieron en su casa y, según su hijo, “la Policía le dijo que tenían que llevarse bien y no pelearse”.