- San Malaquías, cuyo nombre real era Malachy O’Morgair (Irlanda, 1094-1148) fue un obispo que dejó escrita en tan sólo siete páginas la sucesión de Papas. Según sus predicciones, Juan Pablo II sería el anterior al último Pontífice antes del final de los tiempos
Isabel Martínez PitaEFE REPORTAJES
Sus escritos son una larga relación de divisas latinas que se interpretan como las explicaciones de los títulos, escudos o alguna de las características de los Papas, a partir de Celestino II, nombrado en 1143.
La profecía, en sí, es sencilla y sólo menciona 111 lemas, tras los cuales se anuncia que el fin de Roma comienza allí donde termina la lista.
El interés que suscita en la actualidad esta profecía se debe al número que corresponde a Juan Pablo II, el 110, penúltimo de la lista.
Fue en el año 1590 cuando el monje benedictino Arnaldo de Wion encontró en la biblioteca de su Monasterio de Mantua las profecías de este Santo, que había dejado escritas su buen amigo San Bernardo. Arnaldo las incluyó en la historia que en ese momento se encontraba escribiendo sobre los más famosos discípulos de la orden de San Benito, con el nombre de “Lignum Vitae” (El árbol de la vida) y que fue impresa en la ciudad de Venecia en el año 1595.
VATICINÓ EL DÍA DE SU MUERTE Y LA SUERTE DE IRLANDA
San Bernardo, a quien conoció O’Morgair en su primer viaje a Roma, en 1139, fue el que dejó escrita la biografía del futuro Santo, en la que incluyó además de los 111 lemas en latín, otras dos escuetas profecías en las que auguraba el día de su muerte: el Día de Todos los Santos, y el futuro de Irlanda, su patria.
Sobre Irlanda, San Malaquías predijo que sería oprimida y perseguida por Inglaterra, trayéndole calamidades por siete siglos, pero que preservaría la fidelidad a Dios y a su Iglesia en medio de todas sus pruebas.
Al final de ese período sería liberada y sus opresores serían entonces castigados. Irlanda sería entonces la precursora del regreso de Inglaterra a la fe católica.
Según dejó narrado San Bernardo, Malachy O’Morgair nació en Armagh, Irlanda, procedente de una familia que pertenecía a la nobleza. Fue bautizado con el nombre de Maelmhaedhoc (latinizado como Malaquías) y ordenado sacerdote en 1119.
Después de su ordenación continuó sus estudios de liturgia y teología en Lismore, San Malchus. En 1123 fue elegido abad de Bangor y un año más tarde fue consagrado obispo de Connor. En 1132, fue elevado a la primacía de Armagh. San Bernardo nos dice que San Malaquías poseía un gran celo por la religión.
En 1139 viajó a Roma y en el camino visitó a San Bernardo. En Roma fue nombrado legado de Irlanda. Regresando vía Clairvaux, obtuvo cinco monjes para fundar en Irlanda la gran abadía de Mellifont en 1142.
En un segundo viaje a Roma, San Malaquías enfermó llegando a Clairvaux y murió en los brazos de San Bernardo el 2 de noviembre de 1148, Día de Todos los Santos, como había predicho.
Se le atribuyen muchos milagros pero por lo que más se le recuerda es por su don de profecía. Fue canonizado por el Papa Clemente III, el 6 de julio de 1199. Su fiesta se celebra el 3 de noviembre.
PEDRO ROMANO II
Es en el capítulo 41 donde el benedictino Arnaldo de Wion, en su obra “Lignum Vitae” habla de Malaquías de Armagh, Obispo de Irlanda, e incluye las palabras que sobre él dejó escritas San Bernardo: “Malaquías, se dice, escribió algunos opúsculos. No he visto ninguno de ellos hasta el presente, sino cierta profecía sobre los soberanos Pontífices. Como es muy corta, copio a continuación el texto”.
Y siguen los 111 lemas o sobrenombres con los que caracteriza o designa a cada uno de los Papas. Comprende por tanto la lista, desde Celestino II, es decir, desde 1143-44, uno de los Pontífices contemporáneos del Santo, hasta el último de los Papas, que según la profecía se llamará Pedro Romano II, el único que, sin embargo, aparece sin numerar y que correspondería al 112.
LOS LEMAS DE LOS PAPAS
Éstos son algunos de los lemas con el nombre del Papa correspondiente y la interpretación de su significado:
Clemente XIII (reinado 1758-69), es descrito como “Rosa Umbría” (La Rosa de Umbría). Este Pontífice había sido gobernador de Rieti en Umbría y el símbolo de este distrito era una rosa.
Su sucesor Clemente XIV (1769-74), aparece como “Ursus Velox” (El Oso Ágil). Su escudo de armas mostraba un oso en vuelo.
El siguiente Pontífice, Pío VI (1775-99), es descrito como “Peregrinus Apostolicus” (El Viajero Apostólico). Durante su reinado este Papa fue a Alemania a conferenciar con el Emperador José II. En los últimos años de su Pontificado fue forzado por los revolucionarios a huir de Roma. Después de un arduo viaje por los Alpes, murió en Francia.
Su sucesor fue Pío VII (1800-23) y aparece en la lista de San Malaquías como “Aquila Rapax” (El Águila Rapaz). Como este Papa fue el más gentil y manso de los hombres, la descripción ha presentado algunas dificultades. Algunos han aplicado la profecía a Napoleón, en cuyas manos Pío sufrió mucho.
La profecía para Gregorio XVI (1823-46) se lee “De Balneis Etruriae” (De Balnea en Etruria). Este Pontífice pertenecía a la orden religiosa, Los Camaldoi, cuya sede está en Balnea en Etruria.
Pío IX (1846-78) “Crux de Cruce” (Cruz de una Cruz). La Casa de Savoy, que causó a este Papa mucho sufrimiento, tenía una cruz en su escudo de armas.
León XIII (1878-1903): “Lumen en Caelo” (Luz en los Cielos). Su escudo de armas mostraba una estrella fugaz.
Pío X (1903-14): “Ignis Ardens” (Fuego Ardiente). Predijo que una gran guerra comenzaría en 1914. Algunos meses antes de su muerte comenzó la Primera Guerra Mundial.
Benedicto XV (1914-22): Papa de la Primera Guerra Mundial: “Religio Depopulata” (Religión Despoblada).
Pío XI (1922-1939): “Fides intrépida” (La Fe Intrépida). Luchó por la paz entre el mundo fascista y el comunista. Ofreció su vida por la paz en el mundo.
Pío XII (1939-1958): “Pastor Angélico” (El Pastor Angélico). Este Papa fue llamado en vida el pastor de las almas.
Su sucesor, Juan XXIII, está listado como “Pastor et Nauta” (El Pastor y el Navegante). Antes de su elección fue patriarca de Venecia, una ciudad marítima, hogar de las góndolas, y se sabe que en su infancia cuidó los rebaños de su padre, ganadero.
Pablo VI, 1963-1978. “Flos florum” (La Flor de las Flores). Su escudo contiene la flor de lis que es la flor de las flores.
Juan Pablo I “De meditate lunae”. (De la mitad de la Luna). Albino Luciani fue elegido el 26 de agosto, el primer día del cuarto de la luna que apareció. El eclipse lunar del 17 de septiembre marcó el apogeo de su papado. Duró en el puesto desde la mitad de la Luna hasta la siguiente mitad de la otra. Murió el 28 de septiembre en la noche del último cuarto de la Luna.
EL APOCALIPSIS DE SAN JUAN
Juan Pablo II, “De Laboris Solis”, (De los trabajos del Sol). Este lema ha sido interpretado por su labor como viajero. Juan Pablo II ha sido el Papa que más viajes ha realizado durante su Pontificado, uno de los objetivos que se propuso desde el comienzo de su mandato. Así, el Sol calienta a todo el planeta a medida que la Tierra gira a su alrededor.
El siguiente lema “De Gloria Olivae” (De la gloria del Olivo). Y cerrando la historia pontificia, dice la profecía de San Malaquías estas palabras: “En la última persecución a la Santa Iglesia Romana ocupará la silla Pedro Romano, que habría de apacentar a sus ovejas padeciendo muchas tribulaciones, pasadas las cuales la ‘Ciudad de las Siete Colinas’ (Roma) será destruida y el juez tremendo volverá a juzgar a su pueblo”.
Esta profecía guarda una gran similitud con lo que, según el Apocalipsis de San Juan, la Virgen expone en sus mensajes en el sentido de que al final de los tiempos habría de venir el anticristo acompañado de su profeta.
Hay quienes piensan que este profeta pudiera ser un antipapa y que le correspondería el lema de la “Gloria del Olivo” (San Malaquías señala en su lista tanto a los Papas como a los antipapas).
Pero hablar de un antipapa implica necesariamente reconocer la existencia de un Papa legítimo y que éste sería Pedro Romano, todo ello en medio de la “gran tribulación” y previo al inicio del Reino de Dios.