- Retuvieron por tres horas a los trabajadores
José Adán Silva
Al menos un centenar de campesinos ex trabajadores de las plantaciones bananeras de Chinandega, se “tomaron” ayer el edificio de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y retuvieron por espacio de dos horas a 65 empleados de la institución.
Los campesinos llegaron ayer a eso de las 3:00 de la tarde, se apostaron al frente del edificio, una comisión de al menos 15 personas entró en silencio y pidieron hablar con el procurador Omar Cabezas Lacayo.
Los demás se quedaron afuera y bloquearon las puertas, impidiendo a los trabajadores salir.
Ellos aseguraban que no dejarían salir a nadie mientras no obtuvieran un respaldo del procurador a sus demandas.
Los campesinos acusan a empresas estadounidenses de haberles dañado mediante la exposición al agroquímico Nemagón, un pesticida que se usó en las plantaciones bananeras en los años 60, 70 y 80.
LIBERAN A “REHENES”
El líder de los ex bananeros, Victorino Espinales, entró a una reunión con el Procurador, un funcionario sandinista al que acusan de burlar acuerdos suscritos con los afectados, a quienes supuestamente representaría en sus demandas ante el Estado.
“No nos ha cumplido, ha puesto oídos sordos, y venimos a exigirle que cumpla su palabra”, dijo Espinales.
Después de tres horas de negociación, las autoridades acordaron retomar los acuerdos y los ex bananeros dejaron salir a los trabajadores.
El procurador Cabezas y los representantes de los ex bananeros emitieron un comunicado, donde retoman los acuerdos firmados hace tres semanas y anuncian medidas de respaldo para los ex bananeros.
Entre estos acuerdos figura la denuncia del caso en la 61 Sesión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que se realizará el próximo 11 de abril en Ginebra, Suiza.
Alfredo Dávila, vocero de la Procuraduría, afirmó que los ex trabajadores se portaron de manera “pacífica”, no gritaron ni amenazaron a nadie y más bien pidieron disculpas a los trabajadores.