- Miles despiden al Sumo Pontífice con lágrimas y oraciones, en la Catedral de Managua y en las iglesias de los departamentos
- Novenarios y misas por su alma se multiplicarán en todo el país en los próximos días
Luis Felipe Palacios
Centenares de nicaragüenses despidieron con lágrimas al Papa Juan Pablo II, en una emotiva misa celebrada en la Catedral metropolitana, a la que asistieron el Nuncio Apostólico Jean Paul Gobel, el clero diocesano de Managua, representantes del Gobierno y políticos.
“Juan Pablo II, te quiere todo el mundo”, clamaba a gritos la feligresía que consternada por la muerte del Santo Padre participaba en la eucaristía oficiada por el Administrador Diocesano y Obispo auxiliar de Managua, monseñor Jorge Solórzano.
La muerte del Sumo Pontífice conmovió a miles de nicaragüenses que se congregaron en asientos, pasillos y en las entradas y alrededores de la Catedral de Managua para rendir homenaje al que consideraron por muchos años “su líder espiritual”.
“Humanamente toda la Tierra, la Iglesia y los nicaragüense estamos muy tristes por la partida de Su Santidad”, dijo monseñor Solórzano, mientras la feligresía, acongojada y entre lágrimas, agitaba banderines con la figura del Santo Padre.
INTERCEDERÁ EN EL CIELO
Monseñor Solórzano, durante su intervención, dijo que la partida del Santo Padre “duele” a todos los nicaragüenses, porque ha sido un Papa que durante sus 26 años y cinco meses al frente de la Iglesia Católica mundial, priorizó al país al visitarlo en par de ocasiones.
“Es un Papa que nos ha demostrado su amor, su cariño, siendo solidario con nosotros, tanto en los momentos difíciles y estando atento a todas las situaciones que los nicaragüenses hemos vivido”, observó.
El Obispo auxiliar dijo que pese a estar tristes por su partida, les alegra saber que ahora los nicaragüenses tendrán en él a un intercesor en el Cielo.
“Lloramos en este día la partida del Papa Juan Pablo II, pero hemos ganado con él a un gran intercesor, un gran protector para el pueblo nicaragüense, en el Cielo”, exclamó monseñor Solórzano, en medio de gritos de la feligresía que se confundían con los cánticos religiosos.
“Hoy rogamos al Santo Padre que siga intercediendo por nosotros, que siga mostrándonos su amor, que siga ayudándonos en las situaciones de nuestra sociedad, que siga intercediendo por los nicaragüenses”, clamó.
NOVENARIO POR EL PAPA
Solórzano dijo que los nicaragüenses siempre estarán con Juan Pablo II y que la masiva reunión en la Catedral demuestra el amor que tienen y tendrán hacia su persona.
Anunció, además, que a partir de hoy iniciaran un novenario de misas por Su Santidad, uniéndose al Colegio de los Cardenales en Roma, que también va a tener nueve días de exequias.
Agregó que el miércoles, en la sede de la Nunciatura Apostólica, estará el Libro de Condolencias, a partir de las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde, para que sea firmado por la feligresía.
Ese mismo día, dijo Solórzano, celebrarán a las cinco de la tarde en la Catedral metropolitana, la misa oficial por las exequias del Santo Padre, la cual será presidida por el nuncio Gobel y en la misma participarán todos los sacerdotes del país.
CAMBIÓ HISTORIA DE NICARAGUA
El obispo Solórzano subrayó que Su Santidad se distinguió por gastar su vida en combatir la cultura de la muerte, a favor de la cultura de la vida, defender a la familia, denunciar con firmeza las injusticias sociales, criticar con vehemencia a los regímenes comunistas y condenar los excesos del capitalismo salvaje.
En el caso de Nicaragua, según Solórzano, Su Santidad ha sido alguien que “ha cambiado totalmente la historia de Nicaragua”.
“Ha sido un padre y un pastor que ha estado en los momentos más difíciles de Nicaragua y siempre preocupado por el pueblo nicaragüense. ¡Parece que, en su corazón, había un lugar especial para Nicaragua!”, dijo.
“Él (Juan Pablo II) va a estar siempre en el corazón de la Iglesia nicaragüense”, finalizó.
OBISPOS CONSTERNADOS
Por otro lado, la Conferencia Episcopal de Nicaragua dijo sentirse “profundamente consternada” ante el fallecimiento de Su Santidad.
“En nombre de los obispos y del pueblo católico de Nicaragua, expresamos nuestro dolor por esta pena que entristece a toda la Iglesia universal, con ello también los sentimientos de amor y adhesión a la sede del sucesor de Pedro”, dicen los obispos nicaragüenses a través de su comunicado.
Los obispos recordaron que el Papa privilegió al país con dos visitas y lo extrañaron por su entregado servicio como pastor de la Iglesia Católica universal.
“En efecto, durante los años que estuvo en la sede de Pedro, fue un pastor incansable y apasionado por el Evangelio, nos alentó en la fe, luchó valientemente frente a los totalitarismos e ideologías que alienan al hombre, defendió la vida y nos invitó a no tener miedo y abrir el corazón a Cristo”, destacaron.
“Sabemos con certeza que su ejemplo nos llevará a crecer en el amor por Cristo y en la unidad de la Iglesia, nos afianzará en la decisión de llevar el Evangelio a toda criatura y extender el reino de Cristo en los hombres”, dicen los obispos en el comunicado.
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