Diego Armando Maradona vivió momentos de esplendor y gloria con el Boca Junior de Argentina.

Romance eterno

AFP BUENOS AIRES.- Diego Armando Maradona, el mejor futbolista argentino de la historia, fue, es y será para siempre ídolo del club Boca Juniors que cumple cien años, con un romance marcado por la magia y el fuego sagrado del número ‘10’ que enamoraron para siempre a la numerosa legión de seguidores ‘xeneizes’. Dotado de […]

AFP

BUENOS AIRES.- Diego Armando Maradona, el mejor futbolista argentino de la historia, fue, es y será para siempre ídolo del club Boca Juniors que cumple cien años, con un romance marcado por la magia y el fuego sagrado del número ‘10’ que enamoraron para siempre a la numerosa legión de seguidores ‘xeneizes’.

Dotado de una estrella única, Maradona selló con su arte una pasión inmortal que sobrevivió al tiempo, los campeonatos, las victorias y las frustraciones, para convertirse en un símbolo del Boca, incluso por encima de jugadores que vistieron muchos más años o marcaron más goles con la divisa azul y oro.

De origen humilde, con toda esa poesía de la pelota aprendida en los polvorientos potreros de Villa Fiorito, en la pobreza de la periferia bonaerense, Maradona llegó al popular club a principios de 1981 proveniente de Argentinos Juniors, en uno de los pases más caros de la historia del futbol argentino, con un préstamo por 4,000,000 de dólares.

Aunque, años después, Maradona se encargaría de afirmar que “el pase lo inventé yo, porque la verdad es que Boca no tenía un peso para pagarme”.

El debut fue en la calurosa tarde del 22 de febrero ante Talleres de Córdoba (4-1), con dos goles suyos de penal, en lo que fue el primer paso hacia la obtención del Campeonato Metropolitano, sellada en agosto con otro penal para el empate 1-1 ante Racing Club que le dio su único título en Boca, en una colmada Bombonera.

Otra perla sería su condición de verdugo de River, al que le marcó cinco goles en cuatro partidos, incluido el primer superclásico de 1981, que Boca ganó 3-0 con una notable definición del ‘Pelusa’ tras dejar desparramados al arquero Ubaldo Fillol y al zaguero Alberto Tarantini.

Su futbol inspirado, de una estética brillante y con un corazón enorme, le valió el reconocimiento inmediato de la hinchada, que cantaba “lo quería Barcelona/ lo quería River Plate/ Maradona es de Boca/ porque gallina no es”, aunque ese primer ciclo duraría sólo un año, con 28 goles en 40 partidos, ya que el español FC Barcelona lo compraría en 1982.

Mucho tiempo y gloria transcurrió hasta la hora del regreso, pero Maradona nunca ocultó sus deseos de regresar a Boca, aun a pesar de las desavenencias y enredos en su carrera.

Octubre de 1995 fue el momento elegido para empezar la segunda etapa del ‘Pelusa’ en Boca, ya en la parte final de una increíble carrera, pero todavía con chispazos de un talento enorme y admirable.

UNA GENUINA ESTRELLA

Aun en el ocaso, la estrella de Maradona siempre siguió latente, a tal punto que su nombre se convirtió en bandera de recuerdo permanente.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí