- Centralizar todo en el “calvario” del Papa, deja en segundo plano el mensaje de Cristo, dice crítico
Martine NouailleAFP
ROMA.- El calvario público de Juan Pablo II divide a la Iglesia Católica, porque aunque algunos religiosos aplauden la voluntad del Papa de mostrar hasta el final los valores cristianos, otros denuncian “el sufrimiento transformado en espectáculo”.
Las dramáticas imágenes del Papa haciendo esfuerzos para dirigirse a los cientos de católicos que siguen sus apariciones los domingos y miércoles, transmitidas en directo en numerosos países, conmovieron al mundo entero y al mismo tiempo han generado un debate interno dentro de la Iglesia.
Demacrado, sin poder hablar ni caminar, la tenacidad del Papa, cuya salud se ha deteriorado visiblemente, suscita reacciones contradictorias sobre todo ahora que deberá ser alimentado mediante una sonda nasogástrica.
“Siento dos sentimientos fuertes y opuestos: sincera conmoción por Karol Wojtyla (…) y fastidio por la ostentación del dolor”, se lamentó el religioso Vincenzo Marras, director de la revista Jesús, en el diario “La Stampa”.
Para el padre Antonio Sciortino, del influyente semanario Familia Cristiana, las conmovedoras apariciones del Pontífice “refuerzan su mensaje y sacuden los corazones inclusive de los no creyentes”, dice en una entrevista publicada por “La Stampa”.
Para Marras, las apariciones del Papa no sólo son peligrosas para su frágil salud, sino que también convierten “el sufrimiento en un espectáculo”, lo que considera sumamente negativo.
“El problema no es el sufrimiento en directo por televisión, sino transformar en espectáculo un momento tan privado e íntimo como la enfermedad”, afirma Marras.
Para el religioso, centralizar todo en el “calvario” de Juan Pablo II termina por dejar en segundo plano el mensaje de Cristo.
“Es Cristo que nos ayuda a levantarnos de la caídas y no el Pontífice”, comenta el religioso.
Sciortino opina, sin embargo, que “para Juan Pablo II se trata de testimoniar el significado de su misión, una señal que va en contra de las actuales tendencias de la sociedad de la imagen, que persigue la perfección artificial, las apariencias”.
LO NEGATIVO
El exceso de mediatización de la “larga agonía” del Papa, puede tener efectos negativos sobre la misma Iglesia, advirtió el diario francés “Le Monde”. “Las cámaras de televisión enfocadas hacia Roma y el Papa ocultaron las celebraciones de Semana Santa en el resto del mundo”, añadió.
VER TAMBIÉN: