- Rumores de otra hospitalización
AFP, AP
ROMA.- El Papa Juan Pablo II, que el 24 de febrero fue sometido a una traqueotomía para ayudarle a respirar, podría ser hospitalizado por tercera vez, afirmó el diario “Corriere della Sera”.
Según el diario de mayor tirada de la prensa italiana, esta nueva hospitalización sería necesaria “para controlar la cánula (tubo)” que le fue colocada en la tráquea y “para ultimar los detalles de su programa de alimentación”.
Una agencia noticiosa italiana dijo que esto tendría como objetivo insertarle una sonda alimentaria, debido a que tiene problemas para tragar con la cánula (tubo) que le insertaron para respirar.
El diario asegura que el Papa tiene “grandes problemas de deglución” y que los exámenes no los pueden hacer en el Vaticano, porque no dispone de los aparatos necesarios. El “Corriere della Sera” agrega que esta nueva hospitalización podría ocurrir la próxima semana, aunque “todavía no se ha tomado la decisión”.
La agencia noticiosa también recalcó que no se ha tomado decisión alguna y que la inserción de una sonda alimentaria era una hipótesis que se consideraba para ayudar al Papa a mejorar su nutrición y recuperar sus fuerzas. La sonda llegaría hasta el estómago.
“El Papa no volverá a hablar nunca, no tiene la fuerza para hacer vibrar sus cuerdas vocales con la respiración porque está muy debilitado”, afirmó por su parte el doctor Stefano Ruggieri, neurólogo en la Universidad La Sapienza, de Roma, citado por ese periódico.
Según él, “la cánula no podrá serle retirada porque, sin su ayuda, el paciente carecería inmediatamente de aire”.
El diario “ La Repubblica” también afirma que el Papa podría regresar al Policlínico Gemelli para una revisión durante la semana. En cambio, el vaticanista del “Messaggero” asegura que “un retorno al Gemelli está descartado, salvo complicaciones muy graves”.
El rotativo “La Stampa” destaca que los médicos del Sumo Pontífice temen “las diferencias de temperatura” a las cuales está sometido, así como eventuales infecciones.
El domingo, el Papa estuvo expuesto al viento frío durante un cuarto de hora mientras intentaba dar la bendición Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo) de Pascua, a los fieles, pero no pudo pronunciar una sola palabra.
Siempre según “La Stampa”, los médicos de Juan Pablo II se opusieron a que se expusiera nuevamente el lunes, en la tradicional plegaria del Lunes de Pascua, y no apareció en su ventana.
De acuerdo con el diario de Turín, “el Papa puede hablar” y “la gran angustia de volver a hablar en público, después de dos semanas de silencio forzado, indudablemente desempeñó un papel muy importante en su bendición casi muda” del domingo.
Por su parte el médico personal del Papa, el profesor Renato Buzzonetti, declaró a “La Repubblica” que está “razonablemente tranquilo sobre la evolución postoperatoria” de la salud del Jefe de la Iglesia Católica.
Juan Pablo II también padece el mal de Parkinson, que le dificulta hablar.