- Consumidores compran con normalidad carnes rojas
Ricardo Guerrero N.
La Semana Santa es la primera festividad del año en que los comerciantes esperan mejorar sus ingresos, los vendedores de carnes y mariscos lo están logrando, ya que en estos días han experimentado muy buenas ventas.
Al parecer los mariscos se han convertido en los más demandados de la temporada veraniega, explica Esmeralda Flores, quien andaba en busca de pescado seco. Por este sector transitan centenares de compradores, quienes afanosamente buscan el producto que mejor se adecue a su economía.
En esta temporada, debido a las vacaciones generalizadas, la cocina se convierte en el lugar más concurrido de la casa, asegura Flores.
BUENAS VENTAS
Algunos vendedores de mariscos, garrobos y cusucos consultados por LA PRENSA reconocen que las ventas han mejorado con relación al año pasado, productos donde el precio no es determinante.
“A pesar que ésta es una carne más cara, la gente nos está comprando, sobre todo garrobos y pescado seco. Muchos prefieren llevarse al mar estos productos por su estilo de preparación”, dijo Amelia Solórzano, del Mercado Bóer (Israel Lewites).
A TODO PRECIO
Un cusuco, por ejemplo, cuesta 120 córdobas; los garrobos entre 30 y 60 córdobas, la lata de sardinas a nueve córdobas la unidad y existen promociones o combos en los que el cliente se puede llevar seis unidades por el precio de una.
Los tamales, muy demandados en esta época, se están vendiendo “como pan caliente”, asegura Marcela Estrada, comerciante de este popular mercado, quien los vende a tres por dos córdobas.
Los mariscos y pescados son otro de los productos muy apetecidos en la época, algunos comerciantes afirmaron que lo que más han vendido hasta el momento son estos productos.
Una libra de pescado seco, popularmente conocido como gaspar, tiene un precio de 50 córdobas, similar al año anterior.
Una libra de pargo seco se cotiza en 25 córdobas y una docena de conchas a 12, mientras que la libra de camarón cuesta 40 córdobas.
ADIÓS A TRADICIÓN
Se supone que en estos días, por supuesto precepto eclesiástico, se deja de consumir carne roja, sin embargo, esto ha cambiado. Según los comerciantes “ha pasado a la historia”, expresó la comerciante Ana Mercedes Peralta.