El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, acompañado del general Peter Pace, subjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas estadounidenses, la semana pasada.

Ejército reitera dejarse 400 misiles Sam-7

Ludwin Loáisiga López El Ejército de Nicaragua ratificó su posición de mantener en inventario 400 misiles tierra-aire de fabricación soviética, denominados Sam-7, ante la presión que el Gobierno de Estados Unidos desarrolla para que se destruyan todos los cohetes, que en la actualidad son unas 1,051 unidades. El vocero de las Fuerzas Armadas nicaragüenses, coronel […]

Ludwin Loáisiga López

El Ejército de Nicaragua ratificó su posición de mantener en inventario 400 misiles tierra-aire de fabricación soviética, denominados Sam-7, ante la presión que el Gobierno de Estados Unidos desarrolla para que se destruyan todos los cohetes, que en la actualidad son unas 1,051 unidades.

El vocero de las Fuerzas Armadas nicaragüenses, coronel Adolfo Zepeda, dijo que la posición del Ejército de Nicaragua ha sido la misma ante las distintas delegaciones y emisarios de Estados Unidos.

“Nosotros le hemos dicho lo mismo a Donald Rumsfeld, Collin Powell, Rose Likins y al comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Bantz J. Craddock”, indicó Zepeda. El argumento castrense es que son necesarios para la defensa de la nación al menos 400 misiles.

Añadió que el Ejército está informado de que este año deben eliminarse 651 cohetes tierra-aire, como parte del Programa de Reducción de Armas que impulsa en la región el presidente Enrique Bolaños.

¿MISILES EN MANOS DEL FSLN?

Fuentes políticas sostuvieron que las presiones de Estados Unidos en contra del Ejército, responden a la desconfianza que le tiene al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), liderado por el ex presidente Daniel Ortega, quien tiene posibilidades de volver al poder.

De acuerdo a los informantes, de llegar Ortega a la Presidencia, el Ejército y los Sam-7 estarían bajo su dirección, lo que causa una profunda desconfianza a Estados Unidos.

Por otro lado, las propias autoridades castrenses se han ganado el recelo de los dirigentes estadounidenses, por un supuesto cabildeo que realizaron a favor de la Ley General de Armas, refirieron las fuentes.

Sin embargo Zepeda aseguró que las distintas delegaciones que han llegado al país, han partido satisfechas por el control existente sobre los Sam-7.

“Vino la señora Rose Likins, tuvo reuniones a los más altos niveles del país, estuvo el Comandante en Jefe con ella, quedó satisfecha. Después vino el señor Marc Adams a verificar in situ, se fue satisfecho, firmaron el certificado de que todo está en orden”, señaló Zepeda.

El vocero del Ejército aceptó que Nicaragua vendió armamento a Ecuador y Perú durante los años noventa, no obstante manifestó que la transacción cumplió con las leyes y fue del conocimiento de la comunidad internacional.

BORGE NIEGA PARTICIPACIÓN

Por su parte, el antiguo Ministro del Interior durante el Gobierno sandinista de los años ochenta, Tomás Borge Martínez, negó su participación en la venta de misiles a la Organización por la Liberación de Palestina (OLP) y al grupo terrorista de España, ETA.

Según Borge, las relaciones del sandinismo con la OLP fueron políticas y nunca realizaron compra-venta de ningún tipo.

Aceptó que en los ochenta, miembros de ETA estuvieron en Nicaragua.

“Aquí vinieron ETA a Nicaragua y la condición que les pusimos, yo personalmente se las puse, es que no se inmiscuyeran absolutamente para nada en ninguna actividad de ninguna índole de carácter político, mucho menos terrorista, en esta área, y Felipe González —ex Jefe de Gobierno de España— y sus medios de inteligencia lo sabían”, comentó.

Según se desprende de la opinión de Borge, el interés latente detrás de la presión de Estados Unidos por destruir los Sam-7 e involucrarlo a él en la venta de ese tipo de armamento, es desacreditar al partido sandinista.

“Me llama la atención a mí que tanto al interior del país como fuera del país una voz tan conocida, como el jefe de la Defensa de Estados Unidos, me mencione. Será, digo yo, que pretenden de una manera insensata e ilusa destruir al símbolo más visible del Frente Sandinista por ser fundador sobreviviente”, dijo Borge.

Señaló que el argumento de supuestos representantes del Gobierno de Estados Unidos, respecto a que de Nicaragua salieron misiles que ahora podrían estar en manos de organizaciones terroristas, es muy débil.

“Si nosotros hubiéramos vendido cohetes a la OLP o a la ETA, ¿por qué no los usaron?, semejante oportunidad que tuvo la OLP para derribar aviones israelíes, ¿por qué no los usaron, y los de la ETA?”, cuestionó el ex Ministro del Interior.

Borge además negó que un buzón de armas que explotó en el barrio Santa Rosa en 1993 fuera de su propiedad. Señaló a grupos de salvadoreños como los dueños de aquel arsenal.

“Tuve acceso a los misiles ideológicos nada más”, apuntó Borge. “Son mentiritas”, agregó al referirse a su supuesta participación en la transacción de misiles tierra-aire.

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