Moisés Martínez
Tres cosas tienen a punto de provocar un cortocircuito en las finanzas de la distribuidora eléctrica Unión Fenosa. Primeramente, el gobierno no ha transferido los 5.6 millones de dólares de las ganancias de la generadora estatal Hidrogesa para subsidiar la tarifa eléctrica como parte de los acuerdos entre el gobierno y los diputados.
José Ley Lau, director de negocios de Fenosa, comentó que los acuerdos establecían una primera transferencia de 2.8 millones de dólares para febrero pasado y una segunda transferencia por la misma cantidad en abril próximo.
“Sin embargo, todavía no hemos recibido la primera transferencia del gobierno. Estamos esperando una respuesta en ese sentido, porque hay que recordar que esa transferencia era para compensar las pérdidas del 2004”, declaró Ley Lau.
MILLONARIAS PÉRDIDAS
El otro factor que ahoga a Fenosa son los 25 millones de dólares que pierde cada año debido a razones técnicas.
Según Ley Lau, un 28 por ciento de la energía que compra Fenosa a los generadores se no es facturada, y la razón principal es el fraude eléctrico.
Fenosa aduce que este alto porcentaje de pérdidas es la razón principal para que la distribuidora eléctrica no realice las inversiones necesarias para mejorar el servicio y ampliar la cobertura eléctrica, actualmente de un 52 por ciento.
La distribuidora señaló a los grupos económicos que utilizan riego productivo, como los principales responsables de los graves y costosos fraudes eléctricos, específicamente los productores de arroz.
Otros grupos con los que Fenosa asegura tener constantes problemas por hurto de energía son las urbanizadoras y algunos centros comerciales.
LA CULPA DEL PETRÓLEO
El tercer elemento se basa en la impresionante escalada alcista en los precios internacionales del petróleo, provocando que la distribuidora insista en la urgencia de un nuevo incremento de 1.38 por ciento en la tarifa, que ya fue solicitado oficialmente al ente regulador del sector eléctrico y que Fenosa espera sea oficializado por las autoridades a partir de abril próximo, tomando en cuenta que el precio internacional del petróleo ya superó considerablemente el precio de referencia establecido por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), que es de 23 dólares el barril.
Según las normativas del sector eléctrico, a Fenosa se le debería reconocer estas diferencias entre el precio de referencia del INE y el del mercado petrolero internacional.
“Francamente con una situación así ninguna empresa puede aguantar”, auguró Ley Lau.