Estados Unidos presiona nuevamente por los misiles que aún no destruye totalmente el Gobierno de Nicaragua, a pesar de la promesa hecha por el presidente Enrique Bolaños.

EE.UU. truena por misiles

Laura Bonilla BUENOS AIRES/ AFP Estados Unidos presiona a Nicaragua, a través de la suspensión de dos millones de dólares en ayuda militar, para que investigue el paradero y elimine cientos de viejos misiles portátiles tierra-aire que Washington teme caigan en manos de terroristas . Los misiles “son un peligro, son una amenaza”, dijo en […]

Laura Bonilla BUENOS AIRES/ AFP

Estados Unidos presiona a Nicaragua, a través de la suspensión de dos millones de dólares en ayuda militar, para que investigue el paradero y elimine cientos de viejos misiles portátiles tierra-aire que Washington teme caigan en manos de terroristas .

Los misiles “son un peligro, son una amenaza”, dijo en su avión el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, antes de aterrizar en Buenos Aires, primer destino de una gira que le llevará luego a Brasil y Guatemala.

“Para terroristas que están ansiosos por matar gente, un misil tierra-aire es un arma muy atractiva”, añadió Rumsfeld, que el martes discutirá la posibilidad de un acuerdo regional para controlar los misiles, con su homólogo argentino, José Pampuro.

El número uno del Pentágono dijo que espera, no obstante, que el presidente nicaragüense Enrique Bolaños cumpla con la promesa que le hizo en noviembre pasado, de eliminar los misiles.

La promesa la hizo Bolaños pese a los “impedimentos” que encuentra actualmente, dijo Rumsfeld.

“Es un relajo. No hay control” de los misiles por parte del Ejército nicaragüense, indicó por su lado un alto funcionario estadounidense que pidió el anonimato.

BOLA RECIA

La suspensión de la ayuda militar “es un mensaje fuerte” para el Gobierno de Bolaños, agregó.

Una de las opciones que el Gobierno de George W. Bush está considerando, es descertificar el Aeropuerto de Managua y declararlo inseguro, lo cual implicaría que aerolíneas estadounidenses no podrían viajar a la capital nicaragüense, informó el funcionario.

Los misiles datan de la década de los 80, cuando fueron comprados por el entonces Gobierno sandinista, para luchar contra los “contras” financiados por Washington. Con uno de ellos, un terrorista podría tirar abajo un avión desde una motocicleta o un automóvil, señalan los funcionarios.

El Gobierno de Bush desconoce cuál es el número máximo de misiles “perdidos” en Nicaragua, pero señala que al menos habría “varios cientos de Sam-7 sueltos, y un número similar de los mucho más mortíferos Sam-16 y Sam-18”, más los mil que quedan en el inventario del Ejército nicaragüense.

El Gobierno de Bolaños ya eliminó mil misiles el año pasado. En un comienzo había prometido deshacerse de todos los misiles en su inventario, pero ahora busca quedarse con una reserva de 400.

La detención a principios de año de dos nicaragüenses que buscaban vender un misil por casi 50,000 dólares, reavivó la preocupación de Washington, más inquieto por los misiles en manos de la Policía y de comandantes sandinistas que por aquellos que integran el inventario del Ejército.

ACUSAN A TOMÁS BORGE

El funcionario recordó la explosión de Santa Rosa en Managua en 1993, provocada (según él) por los misiles que guardaba el ex ministro del Interior sandinista Tomás Borge, a quien acusó de vender misiles a la Organización por la Liberación de Palestina (OLP) y a la organización separatista vasca ETA.

También acusó a los sandinistas de vender durante la guerra entre Ecuador y Perú, 400 misiles a ambos países.

El Gobierno de Bush impulsa un proyecto de resolución para controlar los misiles en Latinoamérica, en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La resolución “endurecería los estándares latinoamericanos y ha sido discutida por largo tiempo”, dijo Roger Pardo Maurer, jefe del Pentágono para América Latina.

“No fue el producto de la crisis de Nicaragua, pero el problema de Nicaragua ilustra lo importante que es tener una posición más dura” frente al tema, añadió.

“Para terroristas que están ansiosos por matar gente, un misil tierra-aire es un arma muy atractiva”, dice Secretario de Defensa estadounidense

Acusan a Tomás Borge de haber vendido misiles a OLP y ETA

“RELAJO” CON SAM-7

“Es un relajo. No hay control” de los misiles por parte del Ejército nicaragüense, indicó por su lado un alto funcionario estadounidense que pidió el anonimato, señala un cable de la Agencia Francesa de Prensa (AFP). El secretario de Defensa de EE.UU., Donald Rumsfeld, brindó declaraciones en el avión que le trasladó a Buenos Aires, Argentina, donde antes de aterrizar, tronó alrededor de los Sam-7.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí