- Una niña y un adolescente se ahogaron en sector de Acahualinca
- El niño al ver que la menor se estaba ahogando corrió a rescatarla, pero murió en el intento
Carlos Martínez Morán
De rodillas y frente al cuerpo sin vida de su hija, permaneció llorando sin consuelo y durante largo tiempo doña Fidelina del Socorro Ortiz, madre de la pequeña, Maryorit Elieth Ortiz, quien murió ahogada en el lago de Managua, en el sector de Acahualinca.
La niña murió cuando jugaba con sus hermanitos en una parte profunda sobre un pedazo de poroplast, el que accidentalmente se dio vuelta y los dejó al borde de la muerte. Todos posiblemente habrían fallecido si unos jóvenes que pescaban a esa hora, no hubiesen estado cerca de donde se produjo el percance. Ellos rescataron con vida a todos los hermanitos de Maryorit Elieth, pero no tuvieron tiempo de salvarla a ella. Algunos testigos señalan haberla visto desaparecer en un remolino.
Su mamá no sabe cómo enfrentar la terrible tragedia y entre llantos ruega a Dios le dé fuerzas para sobreponerse al golpe.
IGUAL DRAMA
A pocos metros de ahí, en la casa contigua, otro drama similar sufría también ayer la familia del niño Kester Alexander García Zeledón. El muchacho de 14 años murió ahogado intentando salvar a la pequeña Maryorit.
Magali Zeledón González, madre del adolescente, relató entre sollozos que a eso de las 11:00 a.m. buscaba leña con su hijo a orillas del lago, cuando repentinamente observaron que unos niños que se bañaban a cierta profundidad se estaban ahogando.
“Mi hijo al verles la desesperación soltó la leña que habíamos encontrado y se lanzó al agua para salvarlos. Al pobre se le olvidó en ese momento que no sabía nadar y cuando intentaba rescatar a una de las niñas, desapareció en el agua y ya no lo volví a ver”, indicó la mujer con el rostro bañado en lágrimas.
CASI SE AHOGAN TODOS
Los cuerpos sin vida de los infortunados fueron rescatados poco tiempo después por los pescadores que habían salvado al resto de menores, explicó Olga del Carmen Rojas Ortiz, prima de la niña fallecida, y quien presenció horrorizada el percance.
Comentó que la pequeña y sus cinco hermanitos salieron de su casa sin decir a dónde iban. Fueron a la costa del lago y estuvieron jugando con la lámina de poroplast.
“Pero el viento los llevó a una parte profunda y cuando intentaban regresar a una parte seca, se dieron vuelta y todos empezaron a ahogarse”, dijo.
RESCATADOS POR PESCADORES
Los pescadores que se encontraban a cierta distancia, nadaron con rapidez hasta donde estaban los niños y lograron rescatar con vida a cinco de ellos, pero no tuvieron tiempo de sacar a la niña ni al muchacho de 14 años, que también había entrado al rescate.
Deshecha por la muerte de su niña, Fidelina del Socorro Ortiz manifestó que supo de la tragedia a través de un niño que llegó corriendo a avisarle que su hija se había ahogado.
NO SABÍA DEL PERCANCE
En ese momento se encontraba laborando como doméstica en una casa de habitación del sector de Acahualinca.
“Por un momento pensé que era un invento del niño, pero ahí nomás llegó otra persona y me confirmó que era cierto”, dijo entre lamentos.
La niña estudiaba el segundo grado de primaria en un centro escolar de Acahualinca.
La mujer señaló que sus hijos nunca acostumbraban ir solos a bañarse al lago, pero que ayer al parecer se pusieron de acuerdo en salir de su casa sin decir a dónde iban.
Explicó que Maryorit Elieth era la menor de sus cinco hijos y la más cariñosa de todos.
LUGAR PELIGROSO
Algunos testigos indicaron que la mayoría de los niños fueron sacados del agua casi inconscientes y que en el percance tragaron bastante agua.
La tragedia se produjo a unos 50 metros de la costa, en un sitio profundo donde varias personas, incluyendo adultos, en diferentes ocasiones se han escapado de ahogar, debido a que supuestamente ahí pasa una corriente peligrosa.
Fidelina del Socorro Ortiz indicó que debido a su trabajo debe ausentarse de su casa durante todo el día, dejando a sus hijos en compañía de su hija de 11 años, quien también participaba del chapuzón a la hora de la tragedia.
SIN RECURSOS
Las víctimas son de familias muy pobres que residen en el sector conocido como Los Bajos de Acahualinca. Ayer tarde se encontraban desesperados porque no sabían cómo iban a conseguir los ataúdes, ni el dinero que necesitaban para cubrir los gastos del sepelio. Alguna gente del sector trató de reunir cierta cantidad de dinero, pero debido a la pobreza en que se encuentran la mayoría de familias de ese lugar, con costo habían recogido para comprar un poco de café.