Cardenal Obando y Bravo.

Cardenal Obando y Bravo: “No soy vitalicio”

Insistió en obligación del “secreto pontificio” Luis Felipe Palacios El cardenal Miguel Obando y Bravo dijo este domingo que el Vaticano no le ha notificado aún si lo separará del cargo de Arzobispo de Managua ni tampoco que en su lugar nombrarán a monseñor Leopoldo Brenes Solórzano. “Aunque me lo hubieran notificado, si el Vaticano […]

  • Insistió en obligación del “secreto pontificio”

Luis Felipe Palacios

El cardenal Miguel Obando y Bravo dijo este domingo que el Vaticano no le ha notificado aún si lo separará del cargo de Arzobispo de Managua ni tampoco que en su lugar nombrarán a monseñor Leopoldo Brenes Solórzano.

“Aunque me lo hubieran notificado, si el Vaticano a mí no me ha autorizado para hablar con mis buenos amigos, las damas y caballeros de la prensa, yo no podría hacerlo”, justificó Obando, de 79 años, tras oficiar la misa de Ramos en la Catedral de Managua.

Obando dijo que es al Nuncio Apostólico en Nicaragua, Jean Paul Gobel, a quien le corresponde informar de cualquier cambio en la alta jerarquía católica del país.

Gobel dijo el sábado a LA PRENSA que no hay nada oficial sobre el posible nombramiento de Brenes Solórzano en sustitución de Obando, en el Arzobispado de Managua.

Obando, no obstante, admitió que no le sorprendería que el Papa Juan Pablo II haya aceptado su renuncia, que presentó ante el Vaticano en el 2001, antes de cumplir 75 años de edad, cumpliendo con lo establecido en el Canon 401 del Derecho Canónico de la Iglesia Católica.

“Nuestro servicio no es vitalicio”, manifestó Obando, quien lucía una impecable sotana roja e insistía en que se le preguntara al Nuncio acerca de la noticia sobre su renuncia.

“El señor Nuncio ha estado trabajando en este asunto”, refirió a renglón seguido.

Y es que a Obando le llamó la atención que los medios de comunicación que difundieron la noticia de su renuncia, hayan dado fechas y datos, que de ser cierto, tendrían que haber salido de alguien que maneja esa información, que en las altas esferas de la Iglesia Católica, la tratan como “secreto pontificio”.

Observó, por ejemplo, que la terna de obispos enviada por él al Vaticano no puede ser dada a conocer por su persona, porque violaría el “secreto pontificio”.

“A todos los obispos le piden una terna, pero yo no puedo decir a quién de la terna, porque es un ‘secreto pontificio’. Así nos ponen en la carta, ‘secreto pontificio’, ya es cosa de… no podría yo realmente, aunque supiera…”, agregó.

Una fuente religiosa, muy cercana a Obando, dijo que Su Eminencia cree que Gobel filtró a alguien, posiblemente del Gobierno, la información sobre la aparente aceptación de su renuncia y el nombramiento de Brenes, la que luego habría sido rebotada en los medios de comunicación.

“Cuando a nosotros nos piden un informe acerca de un Obispo, a uno le dicen que es un ‘secreto pontificio’, y lo manejamos con mucha prudencia”, insistió Obando.

EL COSTO POLÍTICO

Obando fue consagrado como Arzobispo de Managua el cuatro de abril de 1970 y nombrado como Cardenal el 25 de mayo de 1985, a lo largo de lo cual tuvo una fuerte incidencia en la solución de los conflictos políticos que han sacudido al país en los últimos 30 años.

Sin embargo, en los últimos años a Obando se le ha criticado por su cercanía con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que lidera el ex presidente y reo Arnoldo Alemán, y más aún por su acercamiento con el dirigente sandinista Daniel Ortega, quienes se oponen al mandatario Enrique Bolaños.

Obando no quiso comentar que si detrás de la posible aceptación de su renuncia estén el Gobierno de Bolaños y el Departamento de Estado de Estados Unidos, sin embargo admitió que “ya la cosa tomó un matiz especial, que ustedes los hombres y mujeres de prensa lo saben mejor que yo”.

El aún Arzobispo de Managua negó que él haya responsabilizado alguna vez al Gobierno de Nicaragua por supuestamente cabildear su renuncia.

“¿Me ha oído hablar a mí alguna vez de eso?”, dijo a una periodista que le consultó, quien a su vez le respondió que tal vez a él no, pero sí a varios obispos cercanos a él.

“¿Pero, a mí me ha oído hablar? Yo no he hablado, ah”, justificó el alto jerarca. Obando dijo que cualquiera de los obispos que escojan para sustituirlo como Arzobispo de Managua, “puede ocupar el cargo”, que tendrá que dejar él una vez sea notificado por el Vaticano.

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