Luis Ricardo Arévalo Arias
El Güegüense, la obra multidisciplinaria del arte y de la cultura nicaragüense —nunca hispánica, porque los españoles no han hecho nada por ésta—, se debe promover beligerantemente para defenderla y refrendarla, soslayando así que se siga destruyendo.
El Güegüense es la obra más antigua de la cultura nicaragüense, a la par del Popol Vuh a nivel regional que es una reliquia universal porque explica la cosmovisión en tiempos precolombinos.
Los valores culturales son perpetuos, son referencias básicas que enriquecen el intelecto y nuestra obra nacional se tiene que hacer entender. Somos nosotros los indicados a poseerla, hacerla útil para la vida nacional.
Los niños deben estudiar esta magna obra lo mismo que a Rubén Darío. Los poetas y escritores deben dedicar un tiempo de su trabajo a visitar las escuelas para brindar charlas sobre lo que hoy es complicado para ellos, la Cinemateca Nacional debe gestionar con la Warner Bros y Disney un convenio para llevar a dibujos animados al Güegüense. De esa manera se fortalecería nuestra cultura y ayudaría a su comprensión educativa.