Mirna Velásquez S. y Luis Felipe Palacios
La libertad del ex director de Ingresos, Byron Jerez Solís, ha sido acogida en silencio, incluso por aquellos que lo acusaron.
El Poder Judicial estremeció esta semana a la opinión pública con dos sentencias que exoneran a Jerez de los cargos imputados en juicios que dejaron pérdidas millonarias al Estado.
Ningún miembro del Poder Ejecutivo emitió ayer palabra alguna en reacción a las sentencias que han situado aún más en picada la denominada lucha anticorrupción del presidente Enrique Bolaños.
Bolaños mismo no quiso hacer algún comentario cuando periodistas le preguntaron sobre el caso durante la inauguración de una carretera en Tipitapa.
El procurador general de la República, Alberto Novoa, no respondió a su teléfono celular, y en su residencia respondió una voz femenina indicando que el procurador se encuentra desde hoy de vacaciones, fuera de Managua, por lo cual no era posible lograr comunicarse con él.
El secretario de prensa de la Presidencia, Lindolfo Monjarretz, indicó vía telefónica que le fuera devuelta la llamada porque en ese momento se encontraba en un acto público, pero luego no respondió al teléfono.
Y la procuradora auxiliar Iris Valverde, designada en el juicio Banic se limitó a expresar que aunque no se agotaron todas las diligencias, habían suficientes elementos de prueba para que el juez dictase una sentencia de prisión contra todos los 22 acusados.
LEWITES: ORTEGA DETRÁS
El que sí habló fue el ex alcalde de Managua, Herty Lewites, quien acusó a la cúpula del Frente Sandinista, que encabeza el ex presidente Daniel Ortega, de estar detrás del fallo.
Lewites dijo sentirse extrañado de que los medios de comunicación no digan “con nombres y apellidos” quién o quiénes son los que están detrás del fallo judicial que favoreció a Jerez Solís.
“No tienen el valor de decirlo, sólo me lo echan a mí, pero yo ya lo dije: yo pago el costo que sea por mi país”, aseveró.
Lewites, un antiguo militante del FSLN y aspirante presidencial, aseveró sin tapujos que el fallo que favoreció a Jerez Solís, obedeció a órdenes “de la cúpula de Daniel Ortega” y nadie más.
Jerez fue liberado bajo fianza en el 2004, luego que circularan insistentes rumores de que el ex director general de Ingresos habría comprado su libertad a un partido político.
El procurador Alberto Novoa, recién nombrado en ese momento, se quejó de que a Jerez le otorgaron privilegios que el nuevo Código Procesal Penal establece para quienes dan información que permita la captura de alguien más importante a pesar que Byron Jerez estaba siendo juzgado con el antiguo código que no establece esas consideraciones.