- Gigante asiático planea acumular reservas estratégicas y aumentar su consumo de petróleo
AFP
SHANGHAI, CHINA.- Las necesidades energéticas crecientes de la economía china alimentan la subida de los precios del petróleo, una tendencia que se acelerará en vista de que Pekín considera constituir reservas estratégicas a partir de este verano.
Las importaciones chinas de petróleo alcanzaron 120 millones de toneladas en 2004, un aumento del 34.8% al año. Con un crecimiento del 9.5%, China se ha convertido en el segundo importador de crudo después de Estados Unidos.
Además, con el fin de estabilizar su aprovisionamiento, el gobierno chino trata de diversificar sus abastecedores y de crear reservas estratégicas.
El director de la Administración china de cambios, Guo Shuqing, consideró recientemente la posibilidad de utilizar a este efecto una parte de las reservas de intercambio del país, que aumentaron en un 50% el año pasado (609,900 millones de dólares).
«Una medida así no afectaría demasiado a nuestras reservas de intercambio (…) comprar 100 millones de toneladas supondría solamente unos 30,000 millones de dólares», declaró Guo, citado por el diario económico Caijing Shibao.
Estas declaraciones del responsable chino contribuyeron a la subida, el jueves en Nueva York, de los precios del petróleo que batieron un nuevo récord al situarse en 57.6 dólares el barril.
«El año pasado se puso en marcha la construcción de depósitos y la compra de petróleo (para llenarlas) comenzará en agosto», según He Jun, analista del gabinete de consultantes Anbund en Pekín.
En tres o cinco años, las reservas de China podrían llegar hasta los 30 días de consumo, y hasta los 90 días en el año 2015, lo que representará unos 550 millones de barriles.
Este año el crecimiento de la demanda china constituirá un tercio del aumento de la demanda mundial de petróleo, según la Agencia Internacional de la Energía.
En cinco años, el país más poblado de la Tierra importará más del 50% de su consumo, lo que significa entre 180 y 200 millones de toneladas al año.
Actualmente la mitad de las necesidades de China están cubiertas por Medio Oriente, pero el gigante asiático esta llevando a cabo una política de diversificación de sus fuentes de abastecimiento, alentando a sus propias sociedades a invertir en los países productores.
China esta construyendo con Kazajistán un oleoducto de 3,000 km de largo hacia la región de Xinjiang (noroeste).
VENEZUELA «FELIZ»
Los países latinoamericanos productores de petróleo siguen disfrutando de la bonanza por la fuerte alza de los precios, en algunos casos con ingresos récord por la venta de crudo, mientras las naciones importadoras intentan evitar una disparada de la inflación.
Venezuela, el único miembro latinoamericano de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), celebra y promueve los precios elevados del crudo, que esta semana superaron los 57 dólares por barril en Nueva York.
«Durante 100 años les regalamos el petróleo (a los países desarrollados), pero olvídense, el petróleo tiene un valor», sentenció el presidente venezolano Hugo Chávez.
El precio promedio del crudo venezolano alcanzó esta semana los 46.47 dólares por barril, en alza de 40 por ciento en relación al precio de fin de 2004 (33.22 dólares) y de 80% si se lo compara con 2003.
Venezuela aprovecha los excelentes precios del crudo para vender 267,200 barriles diarios de petróleo con precios preferenciales a los países que considera estratégicos: en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica. Además, ha extendido sus alianzas energéticas en los últimos meses, como los proyectos de crear Petrosur y PetroCaribe.
El otro gigante exportador latinoamericano, México, ya superó en los primeros dos meses del año las proyecciones de su presupuesto para 2005, al captar más de 3,500 millones de dólares por ventas petroleras.
La mezcla mexicana cotizaba el miércoles a 39.27 dólares por barril, en alza de 45% respecto al calculado en el presupuesto para este año (27 dólares), lo que significa jugosos excedentes.
Por su parte, Ecuador — donde el crudo es una de las principales fuentes de financiamiento del presupuesto — exportó petróleo por una cifra récord de 3,898.5 millones de dólares en 2004, que representaron casi la mitad del total de exportaciones del país.
ESCASA CAPACIDAD DE REFINACIÓN
Aunque los países exportadores de petróleo tuvieran los medios para inundar el mercado de crudo, el mundo —y en especial Estados Unidos— no dispone de capacidades de refinación suficientes como para hacer bajar realmente los precios de la energía, estiman expertos.
“Incluso si los productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) fueran capaces de aumentar su producción más allá de los anteriores picos, no es seguro que los refinadores sean capaces de procesar este crudo adicional”, indicó un reciente análisis de Goldman Sachs.
Según el banco de negocios, la insuficiencia de las capacidades de refinación en el mundo se hace más grave porque uno de los pocos países que puede aumentar fácilmente su producción, Arabia Saudita, produce un crudo muy pesado con fuerte contenido de azufre, que necesita ser muy refinado para poder ser utilizado.
Aunque la OPEP aumentó el miércoles su techo de producción en 500,000 barriles por día a 27.5 millones de barriles diarios (mbd) y dio a entender que podría producir si fuera necesario unos 30 mbd (sin contar Irak) hacia fin de año, las cotizaciones del crudo tocaron picos históricos esta semana, hasta 57.60 dólares por barril el jueves.
La demanda de petróleo en Estados Unidos, por lejos el mayor consumidor del mundo, no para de subir: +2,4% en 2004, y +3,3% para los productos refinados según datos oficiales.
DIVERSIFICACIÓN
Desde Venezuela hasta Congo, las compañías Petrochina, Sinopec y China National Offshore Oil Corporation (CNOOC), han multiplicado en un año las firmas de contratos. “Es evidente que China está tomando medidas diplomáticas para aumentar sus compras y sus inversiones petroleras en América Latina, Asia central y África», comentó una analista.
Las importaciones chinas de petróleo alcanzaron 120 millones de toneladas en 2004, un aumento del 34.8% al año. Con un crecimiento del 9.5%, China se ha convertido en el segundo importador de crudo después de Estados Unidos.