- Empresarios presionan a Pacheco para que envíe el tratado al parlamento, mientras que los sindicatos prometen librar una dura batalla en contra
SAN JOSÉ/AFP
El Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (DR-Cafta), ratificado ya por Guatemala, Honduras y El Salvador, se encuentra empantanado en Costa Rica, donde se vislumbran protestas callejeras a gran escala si es enviado al Congreso.
“La lucha contra el (tratado) no va a ser en el Congreso, va a ser en las calles y las manifestaciones van a ser a gran escala, porque aquí se está jugando con el futuro del Estado social de derecho de Costa Rica”, declaró el jueves a la AFP el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), Albino Vargas.
Los sectores empresariales exportadores arreciaron en los últimos días las presiones para que el presidente Abel Pacheco envíe el TLC al Congreso, pero el mandatario hasta ahora no ha dado luz verde para ello.
“Hay una gran diferencia entre Costa Rica y el resto de Centroamérica. Allí la resistencia al (DR-Cafta) ha sido más débil porque los sectores populares no están bien organizados y además porque allí el Estado no tiene la preponderancia económica y social que sí tiene en nuestro país”, declaró Vargas.
En ese sentido, Vargas recordó que en el caso costarricense “el TLC obliga a la ruptura del monopolio estatal de las telecomunicaciones, pondría en riesgo la Caja del Seguro Social —que cuenta con un sistema universalizado de salud— y pone en riesgo el recurso hídrico, que es estratégico”.
“Esas son instituciones insignias en nuestro desarrollo que no estamos dispuestos a perder. Ya en el 2000 se demostró en las calles”, indicó Vargas recordando las gigantescas manifestaciones que obligaron al entonces presidente Miguel Ángel Rodríguez a archivar un proyecto de privatización del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Vargas dijo que las organizaciones sociales van a realizar una reunión el próximo 14 de abril para fijar la estrategia de lucha contra el TLC.
Por su parte, el presidente Pacheco, que en un inicio era ferviente partidario del tratado, ha insistido en que sólo lo enviará al parlamento cuando haya sido aprobado un plan fiscal que se encuentra varado desde hace dos años.
Mientras, el Ministro de Comercio Exterior, Manuel González, dijo ayer que los empresarios deberían presionar por la aprobación del plan fiscal si quieren que el TLC comience a ser discutido.
Dirigentes empresariales de Costa Rica demandaron al presidente Pacheco que acelere el envío del tratado a conocimiento del Congreso, advirtiendo que más retrasos tendrían serias consecuencias para la economía del país.
Las principales organizaciones del sector privado reaccionaron al anuncio de que Estados Unidos iniciará el próximo 6 de abril el proceso para la aprobación del DR-Cafta mediante la apertura de audiencias informales en el Comité de Finanzas del Senado.
“Nadie en su sano juicio vendría a invertir aquí, cuando puede hacerlo en otros países que ya lo aprobaron”, afirmó el Presidente de la Cámara de Industrias, Jack Liberman.
El Presidente de la Unión de Cámaras, Samuel Yankelewitz, expresó que Costa Rica no puede quedarse fuera del TLC, porque ello tendría graves consecuencias para su futuro.
“No entiendo a la actual administración, no entiendo a don Abel (Pacheco), porque si sabe que ya tres países de la región lo aprobaron y que EE.UU. lo hará pronto, cómo va a dejar a Costa Rica fuera de su principal mercado”, dijo Yankelewitz.
GUATEMALA: MOTIVOS DE INCONFORMIDAD
Durante varios días miles de manifestantes opuestos a la entrada en vigencia en Guatemala del DR-Cafta, han protagonizado disturbios. Dos personas han muerto y varias han sido heridas o arrestadas.
BBC Mundo conversó con el diputado Alfredo de León de la Alianza Nueva Nación de Guatemala, quien explicó por qué algunos sectores de la población se oponen al tratado.
¿Cuáles son los motivos para oponerse al Tratado de Libre Comercio?
Son varios. El primero es que es un trabajo fundamentalmente que se negocia a puertas cerradas, en función y en beneficio de sectores del poder tradicionales en el país. Va a beneficiar específicamente a esos sectores, me refiero al azucarero, al de los textiles.
Fue negociado vendiéndonos la idea de que el TLC va a generar nuevos empleos. Es cierto, va a generar unos 10,000 nuevos empleos pero va a producir 150,000 desempleos en el campo. La forma en que el Tratado de Libre Comercio se ha negociado, va a golpear severamente a la pequeña y mediana empresa.
Nos dicen que van a venir productos más baratos al país y ya están llegando grandes contingentes de maíz amarillo, prácticamente donados por Estados Unidos, un país que tiene subsidios de hasta un 99 por ciento en la producción de maíz, versus la producción de maíz en Guatemala que no tiene ningún subsidio.
Eso va a hacer quebrar la producción de maíz en nuestro país. Eso sólo por tomar uno de varios ejemplos. La forma en que el Tratado de Libre Comercio se ha negociado, va a golpear severamente a la pequeña y mediana empresa, va a hacer que continúe el hambre y el desempleo que ha habido hasta el día de hoy en el país.
Sin embargo, sus defensores dicen que abre las puertas de Guatemala al mundo globalizado. Claro, pero la izquierda en este país, no se opone a los convenios y tratados que podamos lograr con otros países. Nosotros tenemos tratados con Chile, Colombia, Costa Rica, México y no hemos tenido problemas.
Pero éstos han sido tratados bilaterales con niveles de producción y competitividad similares. En cambio este tratado se negocia para mantener la división que hay en Centroamérica y negocia sin haber escuchado a las expresiones de la sociedad. Nosotros estamos haciendo un llamado para que todos busquemos no sólo una agenda compensatoria, sino que definamos una gran alianza nacional para impulsar una estrategia nacional de desarrollo.
¿Cuáles son los requisitos o el contenido que debe tener esa agenda compensatoria, teniendo en cuenta que el tratado ya fue ratificado?
Por ejemplo, una ley marco de desarrollo rural, lobby de seguridad alimenticia, lobby marco de los acuerdos de paz. Queremos impulsar una agenda nacional que incluya un acuerdo de desarrollo rural, de desarrollo urbano, lobby de aguas, una reforma educativa, una verdadera reforma fiscal en el país.
¿Qué piensan hacer ustedes ante la ratificación?
Vamos a introducir recursos de inconstitucionalidad. Tenemos el derecho de exigir que la Corte de Constitucionalidad revise si realmente la forma en que fue aprobado el TLC es o no inconstitucional. Tenemos varias posibilidades. Por un lado podemos hacer un llamado a que el Presidente vete esa ley porque es dañina para los intereses de la nación por la forma en que fue negociada.