Ludwin Loáisiga López
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, admitió que las relaciones entre las fuerzas armadas nicaragüenses y el Gobierno de Estados Unidos pasan por una etapa “fría”.
De acuerdo a Halleslevens, históricamente las relaciones entre el Ejército y la administración estadounidense atraviesan por “altas y bajas” y en la actualidad las cosas están en un período tenso, según dijo.
Parte del alejamiento, aceptó el jefe de las Fuerzas Armadas, se debe a la disputa por misiles tierra-aire de origen soviético, conocidos como Sam-7.
Estados Unidos exige que a largo plazo se destruyan los más de mil misiles que todavía tiene el Ejército en inventario, sin embargo la posición del Estado Mayor nicaragüense es resguardar al menos 400 unidades.
Como medida de presión, el Gobierno presidido por George Bush optó por no enviar a importantes dignatarios a las actividades realizadas por el Ejército de Nicaragua.
Uno de los desaires ocurrió durante el traspaso de mando del Ejército, el 21 de febrero. Al acto no se presentó ningún militar de alto rango del Ejército estadounidense.
“Yo diría que, si la palabra cabe, (se) han enfriado un poco (las relaciones)… son situaciones que se presentan, en todas las relaciones hay sus altos y bajos, y vamos a continuar nosotros en nuestro rumbo y nuestra ruta”, indicó Halleslevens.
EJÉRCITO MODERNO
Recientemente, un panel de expertos en temas militares que se reunió a principios de mes en Miami, Estados Unidos, llegó a la conclusión de que los ejércitos de Latinoamérica son obsoletos, supernumerarios y para modernizarse tienen que estar bajo el mando de autoridades civiles.
Asimismo, reconocieron el terrorismo y el tráfico de armas como los nuevos desafíos para los ejércitos.
Sin embargo, Halleslevens sostuvo que tales aseveraciones son “relativas”.
“Nosotros como Ejército estamos enfrentando al terrorismo, estamos enfrentando al narcotráfico, estamos enfrentando todos estos delitos conexos que se conocen como amenazas emergentes”, explicó.
El Estado Mayor se reunió ayer con la Junta Directiva de la Asamblea Nacional para abordar distintos temas, entre ellos el de los Sam-7, respecto al cual el presidente del Parlamento, René Núñez, dijo que aprueban la decisión de almacenar 400 misiles tierra-aire.
“Respetemos el criterio de la gente que es especialista”, planteó Núñez.
VIEJA FRIALDAD
El Ejército Nacional tiene como origen al Ejército Popular Sandinista (EPS), fundado a raíz del triunfo de la revolución sandinista en 1979. Fue hasta en 1995 que se dio el paso más importante en la profesionalización del Ejército, con el retiro del general Humberto Ortega Saavedra, luego de estar 16 años al frente de la institución. A partir de entonces, se han producido dos traspasos más de mando sin que se haya roto la institucionalidad de la fuerza castrense.