Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL / MATAGALPA
Ramón Mejía Siles, el chef que quiso implantar un récord Guinness con una megaparrillada, está bajo observación médica en el hospital regional de Matagalpa, al que ingresó ayer presentando cuadros de envenenamiento.
Su estado es crítico, pero los médicos creen que Mejía podrá recuperarse satisfactoriamente, aunque dijeron que lo tendrán bajo vigilancia por lo menos durante 24 horas.
El chef ingirió una dosis de Gastocín, supuestamente por la presión ejercida por un grupo de personas que trabajaron en la megaparrillada y que ahora le están cobrando honorarios.
Juana Siles y José Raúl Mejía Martínez, familiares del chef, dijeron que este último fue acosado con cobros por deudas que supuestamente ya canceló y que por eso intentó quitarse la vida.
Durante la megaparrillada realizada el pasado sábado, frente a la Catedral de Matagalpa, el chef Mejía pretendía asar 12 mil libras de carne y comercializar 60 mil servicios de comida, sin embargo, sólo logró vender 32,215 platos de carne, de res y pollo.
DENUNCIADO POR ESTAFA
Un grupo de mujeres que trabajaron en la actividad denunciaron al chef matagalpino ante la Policía local, por estafa, porque aseguran que el organizador del evento no les canceló sus honorarios, tal como lo habían acordado.