En los días posteriores a la derrota electoral del Frente Sandinista, en febrero de 1990, el entonces poderoso Ministro del Interior, Tomás Wilberto Borge Martínez, llamó a su amiga Luz Danelia Talavera Valenzuela, una Licenciada en Pedagogía, para pedirle que si podía poner unos “terrenitos” a su nombre, mientras él fundaba una asociación civil “sin fines de lucro”.
Borge por entonces quedaría “desempleado” porque tenía que entregar el Ministerio del Interior, mismo que dirigía la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE) del régimen sandinista y el aparato de censura contra los medios de comunicación.
La asociación sin fines de lucro que fundaría Borge se llamaría “Verde Sonrisa”. Se dedicaría a la educación. Los terrenos estaban ubicados frente a la mansión del otrora poderoso ministro.
“Vos nunca has querido trabajar conmigo en el campo militar, ahora vas a poder trabajar”, le dijo el comandante Borge a la profesora Talavera. Ella accedió a la petición del comandante y los terrenos, que no sabía en ese momento dónde estaban ubicados, ni cuál era su origen, fueron puestos a su nombre. Así aparecen inscritos en el Registro de la Propiedad de Managua.
LA PIÑATA DE LOS “TERRENITOS”
Talavera nunca supo, quiénes, ni cómo, ni cuándo se hicieron los trámites y transacciones de compra-venta de los terrenos. Sólo sabía que los pusieron a su nombre, mientras nacía la fundación de la que le había hablado el comandante.
No sabía que una parte de los “terrenitos” (48,077 varas cuadradas) “se compró” al Banco de la Vivienda de Nicaragua (Bavinic) en 405 millones de córdobas, unos 7,910 dólares al tipo de cambio de la época.
“Yo nunca pagué ni un centavo. Erróneamente se pusieron en forma de venta. Ese fue un error de los abogados. Fue erróneamente. En lo absoluto, yo no di dinero”, aseguró Talavera.
La transacción de “compra-venta” quedó registrada en el tomo 1,759, inscrita como la propiedad número 107,747, en el folio 126, asiento primero del Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil de la ciudad de Managua, según confirmó LA PRENSA a través de una investigación periodística.
Talavera tampoco sabía que otros terrenos, ubicados en la misma zona, habían sido puestos a su nombre y que fueron comprados entre 63 y 65 millones de córdobas de la época (un poco más de mil dólares) al Banco de la Vivienda.
Eran terrenos de más de 300 metros cuadrados. También hubo una donación de un terreno de 180 metros cuadrados.
Todos esos terrenos, que suman aproximadamente unas 7.8 manzanas de tierras, fueron “vendidos” a Talavera catorce días antes de que el gobierno sandinista entregara el poder, exactamente el 11 de abril de 1990.
Así consta en escrituras elaboradas por el notario Oscar Antonio Gómez Rizo, en las cuales se describen las ventas y donaciones de los terrenos que tenían su matriz en una propiedad que pertenecía a la Sociedad Urbanizadora Bello Horizonte, S.A., las cuales pasaron a ser del Banco de la Vivienda, institución estatal que al final de gobierno sandinista se las “vendió” a Talavera en el llamado período de transición. El Banco de la Vivienda fue representado en los negocios por el contador público Silvio Román Barrios Cruz.
Éste es el mismo funcionario involucrado en la transacción de un sinnúmero de inmuebles que administraba el Banco de la Vivienda, tras la desaparición de la Corporación Nicaragüense de Bienes Raíces (Conibir), en cumplimiento del Decreto No. 1523 de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (JGRN), publicado en La Gaceta 238, del 11 de diciembre de 1984.
Las operaciones de “compra-venta” de terrenos, casas, lotes rurales y fincas urbanas, empresas, haciendas, etc., entre el 25 de febrero y el 25 de abril de 1990 fueron bautizadas por el pueblo como “la piñata sandinista”.
“Esos terrenos, hasta donde yo me dispuse, se asignaron a mi persona para mientras se tramitaba la personería jurídica de la Fundación Verde Sonrisa. En ningún momento se pensó para beneficio personal, ni mucho menos”, aseguró vía telefónica Talavera a LA PRENSA.
“A mí se me pidió que si aceptaba que se pusieran a mi nombre mientras se tramitaba la personería de la fundación. Me lo pidió el comandante Borge, me dijo que tenía la idea de crear esa fundación y me lo planteó en el sentido de que yo nunca había querido trabajar con él, porque no me gustaba el área militar, ahora que voy a tener un proyecto social para beneficiar niños, sí podés, me dijo, y yo acepté. Porque si por algo me conocen a mí es que siempre he trabajado en el área de la niñez”, relató la pedagoga.
Talavera fue miembro fundadora de la Fundación Verde Sonrisa. Trabajó 11 años con Borge. Fue segunda vicepresidenta de la asociación. Ella dice que dejó la fundación a comienzos del 2001, aunque había sido electa para el período 2001-2003.
El traspaso a la “Verde Sonrisa”
En julio de 1992, dos años después de que Borge “compró” las propiedades y las puso a favor de Talavera, las mismas pasaron a nombre de la Fundación Verde Sonrisa por una “donación” que ésta hizo a la asociación, según consta en escritura número 171, autorizada en Managua, a las 3:00 de la tarde del 15 de julio de ese año, por el abogado José Armando Robleto Gutiérrez. La inscripción en el registro se realizó un año después, en agosto de 1993.
“Luz Danelia Talavera Valenzuela, Licenciada en Pedagogía, dona de manera pura, gratuita e irrevocablemente a la Fundación Verde Sonrisa, representada, según documentación inscrita y relacionada en la escritura que se inscribe por Tomás Borge Martínez, escritor, ambos mayores de edad y de este domicilio…”, dice parte del texto inscrito en Registro de la Propiedad Inmueble de Managua.
VENTA A DECOBEHSA
Según el acta número 43 de una reunión realizada por la junta directiva de la Fundación Verde Sonrisa, el 24 de agosto del 2004, la directiva decidió vender en 10,996,462 córdobas, equivalentes a 687,278.88 dólares, a la sociedad Desarrollos Comerciales Bello Horizonte, S.A. (Decobehsa), un lote de terreno de una manzana y media ubicada en el reparto Bello Horizonte. La transacción fue formalizada por Judith Ruiz Meléndez, quien se identificó como secretaria ejecutiva y representante de la Fundación Verde Sonrisa.
“Yo no estaba de acuerdo con la venta del terreno porque se podía haber ampliado la cuestión social, pero tengo entendido que el comandante tiene un proyecto para crear un centro de rehabilitación para niños con discapacidad, que incluye piscinoterapia, equinoterapia”, recordó Talavera.
Decobehsa es una sociedad anónima, representada por el empresario Juan Bautista Sacasa Gómez.
MULTIPLAZA BELLO HORIZONTE
Sacasa Gómez confirmó a LA PRENSA que Decobehsa compró la propiedad que estaba en venta. Aseguró que él representa a un grupo de accionistas que construirán un centro comercial en el lugar que se denominará “Multiplaza Bello Horizonte”, el cual incluirá cinco salas de cine, restaurantes, un supermercado y otras tiendas.
“Esta compra se hizo a la Verde Sonrisa. Nosotros compramos cinco manzanas de tierra a 25 dólares la vara cuadrada. La idea es construir un centro comercial para mejorar la zona. La compra se hizo en regla, él (Tomás Borge) nos presentó un documento de la Procuraduría que dice que sobre esas propiedades no existen reclamos”, aseguró Sacasa.
El empresario recordó que esas propiedades pertenecieron al Grupo Arquitectos e Ingenieros Sociedad Anónima (AISA), en la cual estaba asociada la compañía Urbanizadora Bello Horizonte. “Recuerdo que esos terrenos se los compramos a una señora que se llamaba Amalia Brockman de Astorga, se compraron 250 manzanas de terrenos, que incluían esa parte donde está la Parrales Vallejos. A nosotros nos confiscaron en el 79 y después no sé cómo llegaron los terrenos a manos de él”, dijo.
LA VERDE SONRISA
La Verde Sonrisa es una asociación sin fines de lucro, fundada en enero de 1992, que obtuvo su personería jurídica en mayo de 1992.
Los integrantes de la junta directiva de la fundación han sido: Tomás Wilberto Borge Martínez, presidente; José Reyes Monterrey, primer vicepresidente; Luz Danelia Talavera Valenzuela, segunda vicepresidenta; Judith Ruiz Meléndez, secretaria; Teresa Reyes García, tesorera; Rosario González Galán, vocal; Lennys Almanza Arosteguí, vocal.
De acuerdo a fuentes cercanas a la organización éstos han llegado a manejar unos 6.3 millones de córdobas y tienen en su patrimonio el centro educativo Verde Sonrisa, que supuestamente está valorado en 75 mil córdobas. Dicho centro está ubicado en el costado oeste de la mansión de Borge y ahora quedará contiguo al nuevo centro comercial, que ya se construye en los antiguos terrenos de la Verde Sonrisa.