- Asalto frustrado a sucursal bancaria en el pacífico costarricense dejó un saldo de nueve muertos
- Testigos aseguran que secuestradores hablaban como personas de origen nicaragüense
Cables combinadosy Josué BravoCORRESPONSAL/ COSTA RICA
El último de los cuatro delincuentes que intentaron asaltar un banco en Costa Rica y que seguía atrincherado con una rehén en una sucursal bancaria de Puntarenas, se entregó anoche a las autoridades sin oponer resistencia ni condiciones, poniendo fin a una crisis que se extendió por casi 30 horas.
Horas antes, un grupo especial de la Policía había ingresado al local bancario y aunque logró rescatar a 10 rehenes, un policía y un asaltante murieron, y uno de los rehenes resultó gravemente herido.
El ministro de Seguridad de Costa Rica, Rogelio Ramos se negó a atender anoche a LA PRENSA vía telefónica, no obstante, explicó a los medios ticos y extranjeros acreditados en ese país, que al parecer el sospechoso que quedó solo y quien sería el líder de la banda, tomó a una mujer como escudo y se refugió en una habitación cerrada del banco hasta que, tras negociaciones, aceptó entregarse.
Lo que queda ahora es que enfrente a la justicia, expresó Ramos a la televisión local que transmitía en vivo la salida tanto del sospechoso como de la mujer, a quien el ministro identificó como Elizabeth Artavia y dijo se encontraba en excelente estado de salud.
SOSPECHAN DE NICAS
Mientras tanto, en Costa Rica crece la sospecha de que había nicaragüenses entre la banda armada con fusiles AK-47 y M-16 que cometió el asalto frustrado a la sucursal del Banco Nacional en Monteverde, Puntarenas, en el pacífico costarricense, que dejó un saldo de nueve muertos, de los cuales tres fueron delincuentes, cinco civiles y un policía.
Según versiones de personas que estuvieron secuestradas y luego lograron escapar, indican que el acento de dos de los secuestradores que hasta ayer permanecían en el interior del banco, era como de nicaragüenses. Aunque las autoridades costarricenses aún no confirman ni niegan esa versión.
El hombre que se entregó voluntariamente es de baja estatura, tez morena y fue identificado como Yerlin Hurtado Martínez, de 22 años, quien según informaciones difundidas por el Canal 7 de televisión, es oriundo de la provincia de Guanacaste.
No obstante, el Canal 6 afirmó que Hurtado Martínez es originario de Nicaragua y que además es hermano de Santos Martínez Hurtado, otro de los asaltantes que murió en el violento atraco.
Pero estas versiones aún no han sido confirmadas oficialmente por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ni por el Ministerio de Seguridad Pública.
Independiente de una supuesta participación de nicaragüenses, el hecho constituye una tragedia sin precedentes en la historia de Costa Rica.
VIGILANTE COMO HÉROE
Igual de impactado se encuentra Álvaro Castro Arias, el vigilante de 20 años del Banco Nacional que trató de cerrar las puertas cuando se presentó el suceso.
“Veo a dos personas a cada lado de la puerta principal, con las caras pintadas. Veo uno más en la caseta de seguridad con un pañuelo en la cara. Entonces el primer sujeto llega a la puerta, la jala y como está con seguro, entonces se dio vuelta y le dice algo al otro y hacen tres disparos”, dijo Castro Arias.
“Tras el disparo yo también disparé y logré matar al primero, con el segundo disparo que hice no le pegué a nadie. Luego me dispararon en la mano derecha, entonces solté mi arma y como vi que podía mover al menos dos dedos, le disparé a otro que estaba al lado”, relató el guarda mientras era atendido en una cama del Hospital México.
A raíz de ese momento, según Castro Arias, el plan de los secuestradores se vino al suelo, pero dos de ellos lograron ingresar al interior del banco, aprovechando que el vigilante permanecía con heridas en el brazo.
“Ellos entraron y uno de ellos empezó a manipular un (fusil) M-16, pero como no le funciona, entonces uno de ellos me dispara en la espalda, estando a pocos metros de distancia”, recuerda Castro Arias.
Relató que a partir de ese disparo recibido en la espalda, optó por hacerse el muerto.
“ME HICE EL MUERTO”
“Me hice el muerto. Luego llega uno de ellos y me toca y dice: ‘está muerto’. Luego empieza a disparar para afuera. La balas salían por la puerta. Los disparos pasaban arriba. Al rato ellos caminan y se pasan a la cocina”, dice.
Pasaron varias horas desde ese momento —relata—. Sintió que el frío salpicaba su cuerpo y se estaba desangrando. Decidió escapar en la madrugada de ayer en compañía de otros rehenes, aprovechando que los secuestradores estaban dentro de la cocina.
“Yo vi que podía salir por el lado de la puerta y vi que venía una muchacha y salimos. Su camisa estaba llena de sangre”, recuerda.
Según un reporte médico del Hospital México, Castro Arias se recupera satisfactoriamente.
SOSPECHAN DE NICAS
Según versiones extraoficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los hermanos Santos y Yerlin Hurtado Martínez, implicados en el secuestro de un banco en Costa Rica, son de origen nicaragüense. Santos era buscado por el homicidio en perjuicio de Fernando Gutiérrez Molina, quien era habitante de El Naranjo, provincia de Alajuela.