María Antonia López M.Corresponsal/el salvador
Las diferencias que aún persisten en toda la región centroamericana sobre los límites marítimos y los marcos legales de la actividad pesquera son las dificultades fundamentales que presentará la armonización de una política del sector pesquero que se está creando entre los representantes de los sectores privados y de gobierno.
Los involucrados en la industria de la pesca se dieron cita en la capital salvadoreña como parte de una reunión de seguimiento acordada meses atrás, luego que se produjeran encuentros similares en cada país con la finalidad de crear una política pesquera centroamericana.
Germán Pérez, Viceministro de Agricultura de Honduras y presidente pro témpore de la Organización Regional del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo (Ospesca), destacó que las dificultades limítrofes tendrán que ventilarse a nivel de las Cancillerías centroamericanas, ya que se sale del ámbito de actuación.
“Todos tenemos esos problemas históricos, y a ellos (las Cancillerías) les corresponde resolver eso, mientras tanto nosotros hemos encontrado muchas coincidencias sobre el manejo del recurso pesquero, la preservación de las especies y por eso creemos que la política puede estar lista este año, de aquí a unos cuatro o cinco meses a más tardar”.
Este proceso de elaboración de la política incluye a siete países (Centroamérica, Panamá y Belice) y ha sido un proceso de consultas por cada nación con todos los sectores involucrados, de tal manera que la reunión de El Salvador está relacionada con la presentación de la información individual y la creación de una matriz de coincidencias.
“Tenemos coincidencias en la forma en que sostenemos el recurso, en los tipos de instituciones involucradas, la protección a través de vedas, e incluso sobre la necesidad de realizar más capacitaciones sobre temas de acuicultura e investigación”, detalló Pérez.
Agregó que la región requiere de mucho trabajo de investigación y valor agregado, así como mejorar la comercialización, para lo cual se cuenta ya con un respaldo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), para realizar investigaciones en toda la región relacionadas a las especies explotadas o en vías de extinción a fin de determinar nuevas formas de protección.
MAYOR ARMONÍA
Por su parte, Armando Segura, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Pesca (Capenic), destacó que la pesquería es uno de los sectores que mayor armonía tiene en la región y por eso se trata de encontrar fortalezas en el rubro de cara a los mercados internacionales.
Parte de esos procesos armonizadores ya se han ido registrando, y prueba de ellos es el acuerdo de veda conjunta entre Honduras y Nicaragua para la pesca de langosta del Caribe la que iniciará este primero de abril, a la cual podría sumarse Costa Rica y Colombia, quienes ya han expresado su interés, detalló Segura.
De su lado, Norberto Romero, de la Federación de pescadores artesanales de El Salvador, externó que es importante la política que se está diseñando, sobre todo para resolver esos problemas en los mares limítrofes, ya que muchas veces no se cuenta con la protección, ni señalización necesarias, y por eso muchos han perdido sus equipos.
VEDA SE ACERCA
Nicaragua instalará la veda de la langosta caribeña (Panulirus Argus) desde el primero de abril y concluirá el 30 de junio, una práctica que se realiza desde hace cuatro años a fin de evitar la explotación del recurso, el resto del istmo analiza la instalación de la veda.