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Herty “está loco”, dice Úbeda
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Dos altos dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, de Nicaragua, acusaron ayer en los Juzgados capitalinos al ex alcalde de Managua, Herty Lewites, por injurias y calumnias, informó una fuente judicial.
Las acusaciones, por separado, fueron presentadas por el secretario de Finanzas del FSLN, Francisco López, y el ex segundo jefe de la desaparecida Seguridad del Estado del Gobierno sandinista, Juan José Úbeda, ante los Juzgados Segundo y Séptimo Local del Crimen de Managua, dijo a la AFP un portavoz del complejo judicial.
Ambos sandinistas dijeron sentirse ofendidos por Lewites, quien el jueves los acusó de estar involucrados —junto a otros dirigentes del FSLN— en un supuesto plan para asesinarlo.
Según el ex alcalde, López, Úbeda y tres militantes más de la agrupación, identificados como José Altamirano, Alí Leiva y Yuri Bejarano, se encontraban el jueves aguardando en sus vehículos cerca del lugar donde varios simpatizantes del partido lo esperaban para protestar y amenazarlo de muerte.
El incidente ocurrió cuando Lewites intentaba salir a la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía, en Managua, donde fue citado a declarar sobre una investigación que se sigue en su contra, por petición del mismo partido.
El ex alcalde sospecha que la enardecida manifestación fue una emboscada que el FSLN le tendió para asesinarlo, y que fracasó porque detectó a tiempo que López y Úbeda se ubicaron estratégicamente con sus camionetas en dos “vías de escape” para asegurar, supuestamente, la huida del asesino, que saldría aparentemente de la muchedumbre.
Lewites dijo que el plan fue dirigido por el ex jefe de la Seguridad del Estado, Lenín Cerna, quien actualmente dirige la organización del FSLN.
“Está loco”, dijo Úbeda, tras presentar la acusación en los Juzgados.
Ésta es la tercera acusación que Lewites enfrenta desde que fue expulsado del partido el pasado fin de semana, por pretender disputar con Ortega la candidatura presidencial para las elecciones del 2006.
La primera denuncia fue presentada el domingo por los representantes legales del FSLN ante la Policía de Managua, por los supuestos delitos de exposición de personas al peligro, asociación para delinquir y alteración del orden público, durante los enfrentamientos ocurridos ese día entre los simpatizantes de Lewites y los de Ortega.