- Marena exige diagnóstico de impacto ambiental
Wilder Pérez R.
Un nuevo giro tomó ayer el caso del derrame de combustible del parque industrial Texaco, cuando el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) reveló que, la Corte Suprema de Justicia revocó la suspensión de efectos administrativos que el Tribunal de Apelaciones había hecho efectivo en noviembre pasado.
Hilda Espinoza, directora del Ambiente del Marena, presentó la última cédula judicial del proceso como un triunfo de la justicia sobre Texaco, y aseguró que ahora no existen excusas para que el proceso de remediación no sea supervisado por entidades gubernamentales.
“De aquí en adelante va a ser un trabajo intensivo, para ganar el tiempo perdido y lograr que la Texaco cumpla con los términos de referencia que fueron originalmente establecidos para este caso”, comentó Espinoza.
En los términos de referencia estuvo la contradicción entre el Marena y la transnacional, ya que ésta no aceptó, en un inicio, que la hicieran trabajar con la empresa Carl Bro en la remediación, además de negarse a realizar un estudio socio-económico de la población afectada.
Ante esto, Texaco recurrió de amparo y logró un punto a su favor en el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), hasta que Amado Ordóñez Mejía, presidente del Centro Humboltd, pagó una fianza de 20 mil córdobas en nombre de la sociedad civil, que revertió el proceso, dejándolo como está.
Aunque Espinoza aseguró que el caso no podrá revertirse, Juan Carlos Habed, gerente general de Texaco, explicó que la revocación tiene efecto sólo para la apelación, de manera que el proceso continuará como estaba antes del fallo del TAM.
El Marena exige a Texaco hacer un diagnóstico del impacto ambiental causado por el derrame ocurrido en mayo del 2003, una evaluación de los impactos socio-económicos de la población afectada y una valoración del daño causado, y aquel compensación para aquel que no pueda recuperarse.