Una silueta, nada más. Herty Lewites, ex Alcalde de Managua, afirma que dará la pelea aunque le cueste la vida.

Baltodano cuestiona base de la “baja deshonrosa”

Mónica Baltodano, militante crítica del FSLN, sostiene que esa medida no existe como figura jurídica en el seno de ese partido Es el nombre otorgado a la expulsión de Herty Lewites Luis Felipe Palacios La resolución de la Asamblea Sandinista del sábado pasado, en la que dan “baja deshonrosa” al ex Alcalde de Managua, Herty […]

  • Mónica Baltodano, militante crítica del FSLN, sostiene que esa medida no existe como figura jurídica en el seno de ese partido
  • Es el nombre otorgado a la expulsión de Herty Lewites

Luis Felipe Palacios

La resolución de la Asamblea Sandinista del sábado pasado, en la que dan “baja deshonrosa” al ex Alcalde de Managua, Herty Lewites, y al ex diputado Víctor Hugo Tinoco, no existe como figura jurídica en los Estatutos del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dijo ayer la ex legisladora sandinista Mónica Baltodano.

La “baja deshonrosa” existe nada más en la memoria histórica de la militancia sandinista, ligada a actos de traición o cuando se entregaba información al “enemigo” durante la lucha guerrillera, pero eso tiene que ver estrictamente con el pasado político-militar del FSLN, explicó Baltodano.

Por tanto, para la ex diputada, Lewites y Tinoco siguen perteneciendo al FSLN, aunque la cúpula que rodea al ex mandatario Daniel Ortega alega lo contrario.

¿HISTÓRICA O JURÍDICA?

El diputado Bayardo Arce, del círculo de Ortega, opinó el sábado que la baja deshonrosa “desde el punto de vista técnico-jurídico, es la expulsión definitiva de las filas del Frente Sandinista”.

“Se recurrió, por razones político-morales, a una figura histórica que es la baja deshonrosa que utilizábamos en la época de lucha contra la dictadura, (que) de acuerdo a nuestros Estatutos actuales eso se traduce como una expulsión definitiva e irrevocable”, dijo Arce.

Para Baltodano esa resolución lo que hace, precisamente, es dejar sin efecto la expulsión de Lewites y Tinoco.

“Desde el punto de vista jurídico no existe esa figura, por tanto quiero seguir pensando que esa (resolución) fue un exabrupto provocado tal vez por la molestia de que hubieran llegado compañeros a querer manifestar frente a la reunión de la Asamblea Sandinista”, señaló.

Asimismo, la ex diputada Baltodano criticó a Ortega porque es capaz de dialogar y hasta pactar con el ex presidente y reo Arnoldo Alemán, líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pero no con la disidencia sandinista. Baltodano instó, por tanto, a las bases sandinistas a manifestarse contra la cúpula ortodoxa y exigirle a Ortega que escoja el camino del diálogo, la negociación y el consenso.

EL CASTIGO

La resolución de la Asamblea Sandinista, en su sesión extraordinaria del sábado 26 de febrero del 2005, en el Centro de Convenciones “Olofito”, establece lo siguiente:

En consideración, de que “públicamente” Herty Lewites y Víctor Hugo Tinoco, “han renegado y renunciado” a los principios del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y que han atentado contra “la unidad sandinista” y contra “la esperanza del pueblo”; y de que quieren poner en peligro la última victoria electoral municipal (87 alcaldías obtenidas); y finalmente, al constituirse en “agentes del imperio y de la oligarquía”…

La Asamblea Sandinista establece entonces que “ellos mismos se han dado de baja deshonrosa de las gloriosas filas del FSLN”.

La resolución se dio en una encerrona controlada por el llamado “círculo de hierro” del FSLN, integrado por Lenín Cerna, ex jefe de la Seguridad del Estado Sandinista; Rosario Murillo, compañera de vida de Daniel Ortega; Tomás Borge, vicesecretario general del FSLN; Bayardo Arce Castaño, diputado; Miguel D’Escoto, ex canciller; Manuel Coronel Kautz, y por Edwin Castro y el propio Daniel Ortega.

El acto político es una secuela más de una estrategia diseñada para garantizar la candidatura presidencial de Daniel Ortega Saavedra.

ABRIR EL DIÁLOGO

Mónica Baltodano urgió el diálogo interno en el FSLN. “Si Daniel Ortega es capaz de abrazarse y transar con Arnoldo Alemán, que es un corrupto condenado por moros y cristianos, ¿por qué no va a dialogar con sus compañeros?”, dijo Baltodano, quien denunció a Alemán hace quince años.

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