Edgard Rodríguez C.
Hace 25 años, un ligamento colateral roto, habría significado el final de la carrera para un lanzador. Hoy día, un pitcher en esas circunstancias, es sólo un candidato a la operación Tommy John.
Para su suerte, Gonzalo López ha nacido en esta era punto com. La ruptura de un ligamento en el codo de su brazo derecho, lo enviará al quirófano para una cirugía que en muchos casos, deja el brazo tan fuerte que hasta lanza más rápido que antes de la operación.
Fue en 1974, cuando el doctor Frank Jobe, hizo el experimento con el zurdo de los Dodgers, Tommy John. Jobe extrajo un tendón del brazo derecho de John y lo usó para sustituir uno roto en el brazo izquierdo. Lo sostuvo sobre agujeros que abrió en el hueso arriba y debajo del codo.
Y aunque nadie tenía la certeza de cómo resultaría el experimento, John no sólo volvió al beisbol, sino que lo hizo para ganar 170 juegos más en su carrera. Es más, él nunca había alcanzando 16 éxitos y regresó a ganar 20 en su primera campaña tras la operación y 22 en la siguiente.
Por tal razón, se le conoce como “la operación Tommy John”. Pero aún cuando se trate de una cirugía revolucionaria, tampoco es mágica. Hay entre un 70 u 80 por ciento de éxito, de acuerdo al doctor Art Retting, de la Universidad de Indiana. “Tú sólo escuchas de los que regresan, pero hay otros que no lo consiguen”, dice Retting.
El tendón accesorio no tiene una función útil de otra forma y se puede tomar de la mano, la muñeca o el antebrazo. No obstante, entre el 12 y 13 por ciento de las personas no tienen ese tendón. Entonces se toma uno de la pierna o de un dedo del pie.
La variedad de pitcheos que se usan hoy día, como el split-finger o la misma curva, y que tensan los ligamentos, podrían ser la causa de su ruptura. En el caso de Gonzalo López no se ha dicho aún qué provocó la dificultad.
Pero lo esencial, será esperar que la cirugía sea un éxito. Y ojalá regrese no sólo bien, sino más fuerte.