- Los transformadores eléctricos pueden ser una trampa mortal. Muchos de estos aparatos, que contienen un líquido cancerígeno, aún se encuentran en uso o han sido desechados equivocadamente, arriesgando la salud de quienes habitan a sus alrededores
Moisés Martínez yGabriela Roa Romero
Por lo menos dos poblaciones de la Costa Caribe de Nicaragua corren el riesgo de padecer de algún tipo de cáncer, debido a la impotencia del Gobierno de controlar los sitios utilizados como cementerios de transformadores eléctricos, los cuales contienen un compuesto químico venenoso para los humanos.
Las autoridades no han sido capaces de identificar, cuantificar, almacenar y desechar correctamente los transformadores que contienen Bifenilos Policlorados (PCB por sus siglas en inglés), que representan todo un riesgo para la salud de pobladores que viven cerca de los sitios donde son desechados.
Se han determinado por lo menos dos sitios en los que se desechan transformadores que contienen PCB sin seguir los procedimientos adecuados, uno en Corn Island, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), y otro en el puerto de Bilwi, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), aunque también se conocieron reportes de que en el puerto caribeño de Bluefields existe una situación similar.
Los PCB son compuestos químicos utilizados como amortiguador térmico en los transformadores. Son el segundo contaminante orgánico persistente más peligroso de la lista de 12 establecidos por el Convenio de Estocolmo, un acuerdo internacional que propuso nuevos mecanismos para el control, manejo y desecho de productos químicos contaminantes.
La entidad correspondiente para la regulación del manejo de los transformadores eléctricos es el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), pero funcionarios del área de control ambiental de esta institución reconocieron que no existe un manejo adecuado de estos aparatos.
NO HAY UN INVENTARIO ACTUALIZADO
“No existe un inventario actual de transformadores que tengan PCB, porque han ocurrido bastantes cambios en el sector eléctrico del país, principalmente de funcionarios. Lo único que hemos hecho es decirles a las empresas generadoras eléctricas que los PCB hay que manejarlos en lugares adecuados, que tengan rótulos de advertencia; guardarlos con piso impermeabilizado y en almacenes cerrados, porque no pueden estar al aire libre”, dijo Miguel Matute, asesor de control ambiental en el INE y quien forma parte de una comisión especializada denominada como Sincop (Sin Compuestos Orgánicos Persistentes).
SIN LEGISLACIóN REGULATORIA
No obstante, Matute reconoció que las leyes ambientales vigentes no establecen sanciones severas para las empresas del sector eléctrico que no sigan los procedimientos necesarios para manejar adecuadamente transformadores con PCB.
Un caso evidente es la generadora eléctrica Puerto Cabezas Power, que forma parte de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), y se encuentra ubicada en Bilwi, en la RAAN.
Esta generadora eléctrica ha ido desechando gradualmente sus transformadores eléctricos con PCB, pero solamente los ha depositado en un campo al aire libre en la ciudad de Bilwi, sin almacenarlos adecuadamente.
ENEL DESLINDA RESPONSABILIDAD
Las autoridades de Enel reconocieron esa problemática, pero deslindaron responsabilidades en ese sentido, ya que aclararon que esa generadora fue concesionada a una entidad privada.
“Nosotros hemos hecho supervisiones en la generadora, pero nosotros no estamos al tanto de cómo ellos (Puerto Cabezas Power), han ido desechando esos transformadores porque eso ahora es manejado por una empresa privada. El Marena es la entidad indicada para investigar eso”, declaró Frank Kelly, presidente de Enel.
Para la entrevista con Kelly, éste invitó a las autoridades de Puerto Cabezas Power para que participaran, pero éstas no se presentaron al encuentro.
“Nosotros en Enel ya no estamos usando esos transformadores, incluso los que teníamos en la Planta Managua ya han sido retirados cumpliendo con todas las normativas establecidas”, agregó.
Por su parte, Juan Carlos Izaga, gerente de generadoras de la zona atlántica por Enel, comentó que la Puerto Cabezas Power ya ha ido desechando los transformadores con PCB, incluso con mayor celeridad a raíz de que tuvieron un pequeño derrame de líquido de estos aparatos el año pasado.
“Sé que inmediatamente cerraron el espacio en donde se dio ese derrame e incluso proveyó de agua a los habitantes cercanos adonde se dio el derrame, porque el manto acuífero en esa zona está a poca profundidad”, comentó Izaga.
No obstante, también insistió en el hecho de que esa generadora ya no es administrada por Enel y por ende desconoce también cómo se han ido desechando definitivamente los transformadores con PCB que tenían.
Sin embargo, reconoció que algunas pequeñas generadoras de Enel en la zona atlántica del país todavía tienen en uso transformadores con PCB.
“Sé que hay en uso, pero es un porcentaje mínimo. Lo que pasa es que no se han retirado todavía porque están en zonas bastante metidas del país”, comentó.
El problema de la generadora en Bilwi fue confirmado por Matute, quien reconoció que no se pueden tomar sanciones severas contra sus administradores.
“Eso es un error de esas personas y una imprudencia ponerlos así (los transformadores), sin ninguna normativa; cometieron una falta al haber hecho eso. Pero el problema es que nuestras leyes sólo permiten amonestarlos, no hay una ley donde estén identificados los delitos ambientales, para que podamos sancionarlos de una manera más enérgica. Lo más que podemos hacer es llamarles la atención, pero no podemos cerrar una planta generadora”, reveló Matute.
SIN SUPERVISIÓN
“Hay mil cosas que tienen muchos intereses más fuertes que te van a doblar el brazo. Si vos como técnico vas y cerrás una planta (generadora), la abren al día siguiente. Tenemos plantas que se construyeron hace 20, 30 ó 50 años y en todas ha habido y hay de esos equipos. Lo que pasa es que la única orientación que se ha dado es que los saquen de uso y almacenen, pero no ha habido una supervisión en ese sentido”, agregó.
En el caso de Corn Island, autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) manifestaron su preocupación por el pésimo manejo que se le ha dado a los transformadores desechados en esa isla.
Según Elio Zamora, director de Seguridad Química del Marena, se sospecha que además de los transformadores que se encuentran en uso, principalmente en comunidades rurales del país, también existen transformadores con PCB tirados en viejas empresas de energía eléctrica, hospitales, clínicas, bodegas del Ejército de Nicaragua y otras instituciones.
“Nosotros tenemos conocimiento de que en Corn Island hay trasformadores tirados, en Bluefields también hay tirados en las bodegas (de las plantas de energía eléctrica). El caso de Corn Island es preocupante ante el peligro de que el PCB contamine los suampos de la zona”, dijo Zamora.
POBLACIÓN INSEGURA
La población se encuentra expuesta al PCB principalmente a través del consumo de alimentos contaminados, pero también a su inhalación y absorción cutánea en los lugares de trabajo.
Las investigaciones indican que el PCB se acumula en el tejido adiposo de los seres humanos causando afectaciones a la piel, el hígado, el tracto gastrointestinal, los sistemas inmunitario y nervioso; además los lactantes están expuestos a través de la leche materna. Así mismo, estudios realizados en roedores indican que los PCB pueden ocasionar cáncer.
PRIMEROS PASOS
No obstante, tanto el Marena como el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) informaron por igual que ya se están dando los primeros pasos para remediar la falta de control sobre el manejo de los transformadores con PCB, comenzando por el diseño del plan de trabajo para realizar un inventario de estos aparatos.
La realización de dicho inventario es realizada por ambas instituciones a través del Sincop.
“Para eso formamos la comisión, para conseguir la plata y preparar el protocolo de trabajo, capacitar a la gente y conseguir el equipo para realizar el proceso y eso es sólo para identificación e inventarios. Luego hay que diseñar una propuesta sobre posibles lugares de almacenamiento temporales, donde se acopien estos transformadores de forma segura. Posteriormente pasaríamos a su repatriación o llevarlos a un lugar donde puedan ser eliminados”, explicó Matute.
De acuerdo al funcionario del INE, la fuente del financiamiento para la identificación e inventario de transformadores eléctricos serán las Naciones Unidas.
“Se está viendo cuál es la alternativa más viable, si sacarlos a países industrializados como Holanda, Finlandia que tienen incineradores industriales o poner una planta en un país de Centroamérica y eliminarlos aquí”, explicó por su parte Carolina Ramírez, especialista en seguridad química del Marena.
ENTRESA DICE NO TENER
En ese sentido, Estela Ramírez, responsable del Departamento de Mantenimiento de Transformadores de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Entresa), aseguró que esta empresa ya no utiliza transformadores con PCB en su red de transmisión, y que la mayor cantidad de éstos son utilizados por generadoras estatales.
“Tenemos entendido que en Gecsa y en la Planta Nicaragua todavía hay, porque usan tecnologías de hace muchos años. El problema no es tanto que estén en uso, porque se han ido sacando de circulación por las mismas generadoras, el problema es hacia dónde van esos transformadores desechados”, comentó.
“Hay generadoras antiguas que aún mantienen ese tipo de transformadores y yo sé que los quieren sacar y desechar, pero no hay un almacén-depósito. Se tiene que destinar un área para que las generadoras, por sí solas, se deshagan de esos problemas y luego de una forma ordenada buscar cómo desecharlos”, añadió Ramírez.
Tomando en cuenta que el inventario apenas comienza, tendremos que esperar mucho tiempo para conocer con exactitud cuántos transformadores con PCB se encuentran en uso o en desuso, tirados en algún lugar, arriesgando a los que desafortunadamente viven cerca de sus peligrosas inmediaciones.
DAÑINOS PARA LA SALUD
Los contaminantes orgánicos persistentes coinciden en cuatro propiedades:
Son altamente tóxicos.
Son persistentes y su proceso de degradación toma años e incluso décadas, en formas menos peligrosas.
Estos contaminantes se evaporan y desplazan largas distancias a través del aire y agua.
Se acumulan en el tejido adiposo.
Los PCB pueden viajar largas distancias en el aire y pueden ser depositados en áreas distantes a su liberación.
En el agua, una pequeña porción de estos contaminantes puede permanecer disuelta, pero la mayor parte se mantiene adherida a partículas y a sedimentos en el fondo.
CONVENIO DE ESTOCOLMO
Durante muchos años se creyó que los PCB no afectaban la salud de los seres humanos. La preocupación acerca de los daños que puede ocasionar el PCB comenzó en 1966 cuando investigaciones en Suecia revelaron la presencia de estos químicos en el ambiente, principalmente en el agua.
En 1979 la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) prohibió la producción y comercialización de los PCB.
El Convenio de Estocolmo que entró en vigor en mayo del 2004 ha establecido como obligación para todos los países firmantes la salida de operación de los equipos que contengan PCB para el año 2025 y la destrucción total de todos estos para el año 2028.
El convenio establece cinco metas esenciales:
a) Eliminar los contaminantes orgánicos persistentes peligrosos comenzando con los 12 más nocivos.
b) Apoyar la transición a otras soluciones más seguras.
c) Advertir sobre nuevos contaminantes orgánicos persistentes para que se tomen medidas.
d) Eliminar las antiguas existencias acumuladas además del equipo que contengan los contaminantes.
e) Trabajar juntos para un futuro libre de contaminantes orgánicos persistentes.
USOS DEL PCB
Los PCB se han utilizado ampliamente en refrigerantes y lubricantes en transformadores, condensadores y otros equipos eléctricos, ya que no se incendian fácilmente y son buenos aislantes. Entre los productos fabricados antes de 1977, que pueden contener PCB, se incluyen tubos fluorescentes antiguos, artefactos eléctricos con condensadores, aceite para microscopios y fluidos hidráulicos.