Elízabeth Romero
Hacinamiento, hedor insoportable y condiciones inadecuadas para los reclusos encontró el subprocurador de Defensa de los Derechos Humanos, Adolfo Jarquín Ortel en las cárceles tanto de la Policía como del Sistema Penitenciario Nacional en Bluefields.
Durante una reciente visita a esas cárceles comprobó que “desdichadamente se le están violando flagrantemente los derechos humanos a los privados de libertad”.
Mencionó que la infraestructura es deplorable, las aguas negras están en pésimo estado y el agua potable contaminada.
“El Gobierno de Nicaragua corre el riesgo de ser declarado violador de los Derechos Humanos, al no respetar y conceder las reglas mínimas para el tratamiento de los privados de libertad, de acuerdo con los convenios y tratados internacionales suscritos con la Organización de las Naciones Unidas sobre esa materia”, señaló Jarquín.
Las celdas policiales albergan a 93 presos, pese a que tienen una capacidad para 20 personas. En las celdas del SPN hay 110 reclusos cuando la capacidad es de 60, lo que el funcionario calificó como “una situación explosiva”. Recordó que la función de la Policía es preventiva y no para cuidar reos, pues esta tarea le corresponde al Sistema Penitenciario Nacional.
Jarquín manifestó que encontró reos que tienen años de permanecer en las celdas policiales, a otros a quienes ya se les venció la condena y que no han sido puestos en libertad.
En la Policía, por ejemplo, Jarquín encontró en una celda entre 10 a 21 personas. Muchos de ellos duermen en hamacas colgadas de los techos, que dijo, “parecen murciélagos”.
Mencionó que en las celdas de la Policía los presos hacen sus necesidades fisiológicas en un hueco, pero los del SPN únicamente pueden hacerlo en horas del día, pues en las celdas no cuentan con un servicio higiénico. Después de las 10:00 p.m., únicamente pueden hacerlo en una botella.
“Es un hedor increíble a heces y a orines”, refirió.
RECOMENDACIONES
Después de la visita, Jarquín dijo que hará sus recomendaciones al Gobierno y un llamado a la comunidad internacional para solicitar apoyo.
Junto a Jarquín visitaron estas cárceles funcionarios del gobierno británico interesados en apoyar para mejorar esta situación.
A criterio del funcionario debe construirse con urgencia un edificio con las condiciones necesarias para los reclusos.
Aunque también mostró preocupación por la situación de otros penales del SPN, como La Modelo, de Tipitapa, donde dijo, hay varios reclusos enfermos de sida y con problemas mentales.
“Yo lo dije claramente en unas declaraciones que había enfermos con el VIH-sida y el Gobierno negó esa información”, refirió Jarquín quien manifestó que ha solicitado información a las autoridades de esa penitenciaría.